Parece mentira que Chappell Roan, la talentosa creadora de temazos pop con sintetizador como ‘Pink Pony Club’ o ‘Hot to go’, orgullosa lesbiaña y travesti, haya surgido del ‘Midwest’ de los EEUU, ese grupo de Estados donde arrasa el conservador y anti ‘woke’ Donald Trump, archienemigo de todo lo ‘queer’.
La tercera ‘Supernena’ de este Primavera ha ofrecido un show lleno de emoción y energ a durante casi una hora y veinte durante el que ha demostrado sus tablas, siempre acompa ada de una banda integrada exclusivamente por compa eras másicas.
«Llevadíalgo rosa esta noche en el Primavera para que os identifique», public horas antes en su Instagram. Entre el p blico, multitud de elementos reconocibles de la estica de esta amante de la cultura drag (s , se puede ser mujer cis y hacer drag), de sombras de ojos azules a falsas pesta as exageradamente grandes pasando por cors s, lentejuelas y pelucas de todos los colores.
Roan, que se torn en sensación mundial el a o pasado, casi una d cada despu s de dejar Misuri y poner rumbo a Los ángeles para conseguir su sue o, se ha convertido en un fen meno gracias a su voz de falsete y su imaginario ‘camp’ ochentero y dosmilero, siempre bajo la inspiración de dos de sus más cercanos referentes, Lady Gaga y la ‘drag qeen’ Trixie Mattel.
La int rprete y compositora ha desatado la locura con su apertura, esa declaración de intenciones que es ‘Ultra graphic modern girl like me’ para luego seguir dejando claro lo dif cil que es convivir en el mundo de las relaciones entre la expectativa y la decepción con ‘Femininomenon’.
El término combina ‘feminine’ y ‘phenomenon’ y apela a la mujer independiente y no se conforma con menos de lo que merece.
La artista ha seguido su repaso al lbum ‘The rise and fall of a Midwest princess’ con ‘After midnight’, ‘Naked in Manhattan’ o ‘Casual’.
más tarde, ha llegado la reciente ‘Subway’ y la más bailada, con coreograf a propia: ‘Hot to go’.
Si Sabrina Carpenter estrenaba en el mismo escenario hace un día ‘Manchild’, sobre la inmadurez masculina, la cantante tambi n se quedaba en paz con su tema criticando la falta de responsabilidadíafectiva ‘My Kink is karma’, sobre parejas que esperan a que pagues la mitad del alquiler del mes que entra para dejarte.
Tras una versi n de ‘Barracuda’ de Heart, ha llegado el turno de su ltimo ‘hit’ de aire country ‘The Giver’, un gui o al universo l sbico en el que se dirige a las chicas para explicarles que, a diferencia sus ex, ella s está para resolver y «hacer el trabajo».
El tramo final ha seguido con el ‘Good Luck, Babe!’, quiz el tema que le abri finalmente las puertas y con el que se coron en el festival Coachella de 2024.
La noche más arcoiris que se recuerda en el festival, ha terminado con el coreado entre lo presentes xito ‘Pink Pony Club’, ese con el que actu en los premios Grammy que se rindieron a su talento y que ella utiliz para reivindicar, como buena Gen Z, la salud mental.
«Y escuch que hay un lugar especial donde los chicos y las chicas pueden ser reinas todos los días», dice la letra. Chappell Roan es una Dorothy moderna que huye del mundo gris y poco diverso hacia un Oz lleno de colores.
A Chappell Roan derrocha talento y orgullo ‘queer’ en su gran noche publish



