Para silenciar a un Huracán, un ladrido fuerte, con autoridad y de último minuto es suficiente, y de eso se encargó Miltón Caraglio cuando con un leve desvío le otorgó el empate 2-2 a Tijuana en su visita al Pachuca en el Hidalgo.
Los Tuzos lanzaron la carga hacia territorio enemigo, adelantaron filas y pronto pusieron el peligro en la portería de Federico Vilar, las advertencias eran tempraneras.
En una jugada explosiva y de gran velocidad orquestada por Jonathan Urretaviscaya, el balón llegó a los pies de Víctor Guzmán que simplemente la firmó para abrir los cartones en favor de los locales.
Parecía que se abría la puerta para el triunfo, sin embargo, la respuesta llegó solamente 8 minutos después, un dudoso penal sobre Hurtado le daba la oportunidad a Dayro Moreno de empatar el marcador, misma que no desaprovechó al vencer al Conejo Pérez.
Y los Tuzos volvieron a hacerlo, al arrancar la parte complementaria Hirving Lozano dio un golpe de autoridad al culminar una jugada a velocidad con un riflazo que Vilar no pudo contener, era el 2-1.
Entre faltas constantes y una zaga que lucía sólida, parecía que Pachuca se llevaba el triunfo en una demostración de estrategia y buen juego, sin embargo, los fronterizos aún no se rendían.
En el último minuto de juego, en una jugada por de más confusa tras un tiro libre, el último ladrido de la noche se hizo sentir en el Huracán cuando el balón, desviado por Milton Caraglio, fue a parar a la red de los Tuzos para un 2-2 final.