Roma.- El buen tiempo de los últimos días ha hecho que las personas que huyen de la guerra, el hambre y la persecución vuelvan a lanzarse al mar desde el norte de África para intentar llegar a Europa a través de Italia. Desde el viernes, alrededor de 8.500 de estos inmigrantes han sido salvados por los barcos militares de la «Operación Triton», un dispositivo de la misión europea Frontex en el Canal de Sicilia.
Ellos son los afortunados, pues alrededor de 400 personas están desaparecidas después de que naufragaran en el barco con el que habían partido desde Libia. Muchos de ellos eran niños, según el testimonio de los 150 supervivientes socorridos por la Guardia Costera italiana y desembarcados r en el puerto de Reggio Calabria junto a otros centenares de inmigrantes rescatados en otras embarcaciones. La mayor parte de estas personas provienen del África subsahariana, de Eritrea, Somalia o Siria, naciones estas últimas en guerra, por lo que tendrían derecho a solicitar protección como refugiados. (Agencias)