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Una verdadera porquería

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Una verdadera porquería

EL PEQUEÑO TIMMY

¿Qué se puede esperar de gente que siempre anduvo alardeando de los principios y valores  de un partido político, así como su lealtad a ese instituto y de pronto, decide por conveniencia irse al bando contrario? Exacto, nada, no se puede esperar nada que no sea oportunismo, cinismo y descaro. Porque quien carece de ideología, valores y principios, a cualquier precio se deja bajar los calzones. 

La desbandada del PRI hacia Morena, la de Morena hacia Movimiento Ciudadano, y las que han ocurrido anteriormente, del PRD a Morena, o del PAN a Morena, así como las candidaturas que se prestan unos y otros como tratas de blancas en burdeles, no refleja nada más que la porquería y el bajo nivel que muchos perfiles han tenido en la política. Porque debemos reconocer que una cosa es renunciar a tu partido por divergencias con su dirigencia pero otra es irse a unos días de que concluyan las campañas electorales.

Antes de seguir, debemos tomar una pausa para señalar que al referirnos a “desbandada” hacemos alusión al puñado de militantes de un partido que se cuentan como miles y que desde hace años han lucrado con espejismos de multitudes que no tienen, es más algunos de ellos ni en sus familias los quieren. 

A unos días de que sea la elección a gobernador en Hidalgo, el panorama político se ha convertido en una verdadera porquería, cuándo nos íbamos a imaginar a Xochitl Galvez pidiendo que se olviden cosas que en su momento denunció con tan ahinco que ahora queda como hija de la contradicción; o quién se iba a imaginar a exdiputados  que tanto comieron del PRI yéndose a Morena.

Estos movimientos que deberían ser peligrosos para los cínicos, resulta que son más peligrosos para los partidos que los reciben, porque como diría el Piporro “heredarán esos cuernitos de venado” lo que hicieron aquí lo van a hacer allá; y así como pasó con López Obrador a quien no le importó cuanta roña pudiera echarse encima con tal de ganar la elección, hoy los perfiles de los candidatos deberían analizar qué tan pertinente es la roña que están recibiendo para sentirse “fortalecidos” no será que: ¿más que fuertes están convirtiendo a sus campañas en cuevas de ladrones? 

La política debería ser como el fútbol, estar con el partido por la ideología del equipo, no por quienes pasajeramente se convierten en sus directores, si usted no se puede imaginar a un americanista que cambie de playera y se vaya al Chivas, o que un Cruzazulino se vaya al América, tampoco debería poder imaginar a un perfil que hoy está en el PRI y a unos días de la elección se vaya a Morena, o que uno de Morena se vaya a otro, porque entonces ¿De qué se trata todo esto?

Da asco, ver a perfiles que a unos días de la elección cambian de partido por querer quedar bien con quienes creen que ganará la elección, da asco ver estos movimientos porque a pesar de que muestran sus verdaderas caras de pillos, traidores, vendepatrias, tanga fáciles, prostitutos de la política, sean recibidos con bombo y platillo por los que buscan el poder. 

Da asco ver que los reciban en lugar de patearles el trasero y hacerlos regresar por donde vinieron, porque como se ha dicho antes, el que traiciona una vez, traiciona siempre. 

Y da mucho más asco que los partidos les abran las puertas a estos oportunistas, da asco porque ningún partido político de Hidalgo se salva de esta situación, ojalá que cualquiera que quede en la gubernatura, sepa quitarse la roña que se está echando en estos momentos de campañas, de lo contrario, usted y yo estimado lector, estaremos pagando por seis años la desfachatez, el descaro y el cinismo convertidos en sueldos a parásitos de la política que se han dedicado a vivir de esto. 

Los cuatro aspirantes a la gubernatura, deberían saber que el único cambio que se requiere en Hidalgo es hacia una política congruente, donde los partidos políticos no reciban perfiles carentes de ideología política: una población que no acepte a partidos políticos sin congruencia ideológica (de esos que a la primer oportunidad se van a la cama de la coalición sin importar que los otros sean de izquierda o derecha); el cambio que requiere Hidalgo es un gobierno congruente con los intereses del pueblo y no con los propios del gobernante y de cuantas ladillas se le hayan pegado en las negociaciones de campañas.