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UN INFIERNO BONITO

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EL DIABLO ANDABA SUELTO

Por las calles hizo sus travesuras. Una de ellas ocasionó un accidente donde se dieron una buena madriza los habitantes de El Thepé y Maguey Blanco, del municipio de Ixmiquilpan. Patadas, golpes con piedras, palos, topes y jalones, que los uniformados no podían detenerlos. Estaban de espectadores. No le entraron porque les fueran a dar en la madre.

 

Todo esto pasó en la tarde de viernes 22 del presente mes. Atropellaron a dos motociclistas. Uno de ellos se fue al valle de las calacas. De acuerdo con los informes de la policía, sobre la carretera estatal Tephé-Progreso, a la altura de la comunidad de Maguey Blanco, dos jóvenes circulaban en sus motocicletas, como dos tipos de cuidado. Pasó un auto muy veloz, que se los llevó de corbata. Uno de ellos salió muy madreado. Mientras los levantaban, el chofer se fugó y se metió a su casa.

Llamaron a los cuicos. Les dijeron cómo había estado la movida. Llegaron al domicilio para sacarlo. Les dijo que él los acompañaba al MP con el fin de llegar a un acuerdo de que pagaba los gastos, pero se quedó mudo al saber que uno de ellos había muerto.

En ese momento, al saberlo sus familiares, afuera de las oficinas del MP había cientos de personas que acompañaban a ambas partes. Unos eran vecinos de Maguey Blanco y los otros de El Tephé. Se aventaron un callo, todos contra todos. La policía intervino y las patrullas fueron apedreadas. Hubo 14 heridos, llevados al Hospital de Taxadho. Por ese motivo el causante del accidente fue detenido, metiéndolo en las mazmorras.

Pero eso no calmó a la gente. Afuera del hospital hubo otro enfrentamiento, y a los heridos los metieron al nosocomio. Era de noche cuando se fueron a su casa. La Procuraduría General de Justicia del Estado informó por un boletín de prensa, que ya se inició una averiguación previa para la investigación de los hechos.

 

LLEGARON LOS CANDIDATOS

Se llevaron a los borregos para hacer la contienda. Los dueños dijeron que fue a plena luz del día. Se cometió en los llanos del cerro del aire. De seguro son para que se los lleven a votar a su favor en estas próximas elecciones. Donde fue el robo, llamaron a la policía y lograron recuperar 160 borregos.

Los hermanos Mario y Hugo Cruz Ponce dijeron que estaban pastoreando 200 borregos en total. Había sol y eran las 6 de la tarde. Comentaron que a lo lejos vieron que llegaba una camioneta negra y descendieron 3 jóvenes. Uno de ellos iba armado y los amagó.

Aunque no se sabe cómo subieron todos, pero cupieron. A ellos los amarraron y se llevaron a los animales. Los ladrones escaparon dejándolos amarrados con lazos, y les echaron nudos ciegos. Debido a que los pastores no llevaban teléfono celulares se quedaron sin comunicación, hasta que de chiripada, uno de sus sobrinos que pasó por el lugar, al verlos, los desamarró y fueron corriendo a poner su queja, pero los policías no los encontraron.

Dijo el comandante de los uniformados, que anduvieron 3 horas peinado la zona por caminos y rutas, pero no encontraron ni madre, a pesar que de que llegaron al límite del Estado de México. Pero dijeron que tuvieron suerte  porque escucharon un ruido y se acercaron, y eran 160 borregos que estaban abandonados. Se supone que los cuatreros dejaron parte del botín al saber que la policía les andaba pisando los talones.

 

ALLANÓ LA CASA DE SU EX

Los policías se llevaron a madrazos a Guillermo Mejía Ortiz, conocido como “El Botella”. Le queda a toda madre su apodo, porque no la suelta ni para ir al baño. Martha Curiel Jiménez, de 47 años, trabaja como costurera. Se fue a rajar al Ministerio Público, que vivió 22 años en unión libre con Guillermo, tuvieron 4 hijos, y que todo el tiempo sufrió humillaciones, gritos y madrazos, porque es un borracho que no le gusta el trabajo.

Cuando llegaba borracho comenzaba a aventar golpes a lo loco. Le pegó uno a su niña y le tiró un diente. La señora Martha, sacando fuerzas de no sabe de dónde, se le enfrentó mandándolo a que fuera a jugar como los gatos chiquitos.

A Guillermo le valió madre. Le dijo que se iba con otra vieja que tiene en el Cerro de Cubitos. Comentó la señora, que a la siguiente semana regresó con el pretexto de saludar a sus hijos y vender unos blocs. El día de ayer llegó a la medianoche, borracho, pateando la puerta, quebrando los vidrios y gritándole que le abriera, que la vieja que tenía lo corrió y regresaba a vivir con ella.

La señora le dijo que se fuera o llamaría a la policía. Guillermo no le hizo caso, y se quiso meter por la puerta de cocina, que con una piedra la rompió. Con miedo, la señora llamó al 066, y la salvó la campana. En el momento en que le tiraba un madrazo, llegaron los policías, que lo sacaron a madrazos.

Como se les puso al brinco, lo subieron de las greñas a la camioneta, y se lo llevaron a la barandilla de la Policía Municipal, donde quedó encerrado, después de que la señora lo demandó.

Guillermo la amenazó diciéndole que cuando salga le va a dar una visitadita, y a los policías les dijo que se vayan buscando otra chamba, porque cuando llegara su abogado los iban a correr.

 

SE FUE PARA UN AGUJERO

Una fuga de agua cuarteó la calle, cayendo un coche en el interior del agujero, con todo y chofer. Esto sucedió en la calle de Jaime Nunó, en Pachuca. Se fue para adentro la mitad del toldo, pues el conductor desobedeció los señalamientos que impedían pasar por esa arteria.

Fue adelante de donde se pagan las infracciones de Seguridad Pública Municipal, con dirección a la avenida Revolución, poco después de las 8 y de la mañana, luego que reportaron una fuga de agua en las tuberías de Caasim.

Los vecinos del lugar dijeron que había una enorme fuga en la tubería de la calle que ya les dije, y hace varias semanas se mantuvo cerrada a la circulación por trabajo de reparación. Se dijo que un patrullero estuvo en el sitio señalado para abanderar la circulación, con la torreta encendida, además que se colocaron los “conos” color verde para cerrar ese tramo afectado.

Así mismo se dio a conocer que a las 8:19 horas  se reportó la caída de un automóvil Volkswagen Pointer, modelo 2005, color plata, con placas de circulación 420-ZUY, en el tramo dañado por la fuga. Todo parece indicar que sucedió por ignorar los señalamientos. Por este madrazo no hubo lesionados, sólo el susto del chofer, que salió con los pelos parados, y una grúa lo rescató.

Por último, la presencia de las lluvias y por tato bache y agujeros que deja Caasim, los automovilistas deben de tomar las precauciones y manejar con cortesía para evitar darles un  baño de agua de caño a los peatones.       

 

DESCUBRIERON A “LA PELONA”

Doña Petra lavaba la ropa en el lavadero, en pleno rayo de sol, que le sudaba la rabadilla; con el dorso de la mano se limpiaba el sudor y soplaba para refrescarse. Le faltaban 3 costales y tenía una tina llena de ropa. Como su viejo era albañil, parece que se iba a revolcar en la mezcla.   

Siguió tallando sin descanso, cuando entró su hija Gloria “la pelona”. La señora se la quedó mirando y le dijo: “A ver, hija, levántate el vestido”. Gloria le contestó: “Es que como he comido mucha tortilla, parece que estoy engordando un poco”. La señora se le acercó y le dijo: “No creo que sean  la tortillas, hija. A mí se me hace que fue la carne.

“Te voy a dar 5 minutos para que me digas quién fue ese desgraciado. De aquí no vas a salir. Te voy a secuestrar, pero yo no te voy a mochar una oreja, te voy a mochar las nalgas para que se te quite lo caliente”.

“La pelona” se metió corriendo a la casa. La señora detrás de ella, la jaló de las greñas, le dio de cachetadas, y le dijo: “Faltan dos minutos. ¿Quién fue? ¡Apúrate, que falta uno! Gloria “La pelona” sabía de lo que su madre era capaz si no le decía la verdad. Llorando le confesó que había sido Víctor, el hijo de don Ramón.

La señora se la llevó de las greñas, ante el Ministerio Público, y lo acusó de violación. Ahí se estuvo hasta que los ministeriales lo llevaron y lo metieron a la cárcel. Cuando salieron, “La pelona” le dijo: “Cómo eres, mamá. Yo me dejé. Él no me agarró a la fuerza”.

La señora le dio otras cachetadas, y le dijo: “Cállate, desvergonzada. Me sale más barato mantener a tu hijo que a ese mendigo borracho, que no le gusta trabajar”.

 

SE FUE DE MOJADO

José Luis Hernández Pérez, cansado de ganar una miseria que nos pagan de salario mínimo, quedó de acuerdo con su vieja, de vender una televisión y un DVD para darle una lana a un pollero para que lo pasara a la Unión Americana. Su vieja le echó la bendición y le dijo que no se fuera a olvidar de ella, como lo hacen otros paisanos que se buscan una gringa y ya no regresan.

José Luis llegó a Tijuana. Allá  trabajo de todo, con tal de ganar una lana y pasar al otro lado. Lo logró, y trabajo ilegalmente. Y cada 8 días le mandaba una carta y 100 dólares a su vieja para que llenara el cochinito y que comprara un terreno, material de construcción, que buscara un buen albañil, y que hiciera una buena casa. Que cuando ya estuviera le avisara para regresar.

Cada vez le mandaba más dólares, con su carta, que le decía que la extrañaba, que ya se le quemaban las habas por estar con ella. Pasó un año, y su mujer le mandó a decir que la casa estaba de pelos, que sólo le faltaban detalles, que se aguantara un poco más para que conociera una residencia que le había quedado en la colonia Ampliación Santa Julia, que le siguiera mandando el dinero en la calle de Gómez Farías 112, donde siempre habían vivido.

6 meses después, sin dejar de mandar dinero, decidió darle una sorpresa a su vieja, cayéndole como abonero en quincena. Cuando llegó a la vecindad le dijo la vecina que ella no vivía ahí desde que él se fue; que cada 8 días ella le recibe el dinero con una carta, y ella va a recibirla. Que va acompañada con un señor que tiene un coche nuevo.

A José Luis se le partió el corazón en mil pedacitos. Sintió tantas ganas de llorar. Fue a poner su demanda al Ministerio Público, contándole toda la historia. Y el sábado, cuando iba a recoger lo que José Luis le mandaba, la detuvieron y los llevaron a la comisaría.

Le dijo que la verdad vivía con otro hombre porque se sintió muy sola y necesitaba que le calentaran los huesos, y que del dinero, no pudo comprar la casa porque todo está muy caro. Que le pedía mil perdones, y si él quería, comenzarían de nuevo, borrón y cuenta nueva.

gatoseco98@yahoo.com,mx