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UN INFIERNO BONITO

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“EL CHESTER” ESPANTÓ A LA POLICÍA

Esto es para Ripley. Todo un movimiento policíaco para calmar a un loco, borracho, que puso a temblar a varias corporaciones de la policía. Dos horas de espera con el dedo en el gatillo y el ojo en la mira, para ponerlo quieto.

 

Se había escondido en una casa que no era la suya, hirió a dos personas y estaba rodeado por cientos de uniformados, con sus carabinas listas para darle en la madre. Se llamaba Samuel, y era muy conocido en el bajo mundo como “El Chester”, se corría la voz que era muy bravo, se juntó varia gente y al ver lo que pasaba pensó que estaban filmando la película del “Chapo”.

A unos metros de donde estaba escondido el villano, se cubrían los jefes de seguridad pública que daban instrucciones a los comandantes y jefes de grupo, que se agacharan no les fuera a pasar lo que al perico. No sabían con cuántos cartuchos útiles contaba el hombre que estaba escondido. Por las moscas esperaban el momento de entrar y agarrarlo.

El grupo táctico y de reacción inmediata de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Hidalgo seguía dando órdenes a grito abierto, dentro del patio de la casa donde estaba el malhechor, los uniformados caminaban agachados como jorobaditos con escudos básicos y cascos, varios uniformados rodeaban la azotea con la carabina bajo el brazo, con el ojo en la mira, el dedo en el gatillo listo para soltar el plomazo, y esperaban una orden para entrar y desmadrarlo.

Una granada de gas lacrimógeno, que le dispararon, entró por la ventana e hizo efecto, “El Chester” salió tosiendo echando los hígados, tiró la escopeta y se entregó cayendo al suelo, pero minutos antes este canijo le había dado un balazo en una pierna a un vecino, que ya lo tenía anotado en su lista negra porque fue de soplón con la gendarmería nacional.

Al intervenir la policía municipal de Huichapan, el comandante recibió un escopetazo en la barriga, y se encuentra grave. Así se lo llevaron a un hospital de San Juan del Río, Querétaro. Se corrió la noticia y pusieron en alerta a todo el personal capacitado de la policía, quienes se trasladaron de Pachuca hasta el lugar, que está hasta casa los diablos.

Iban haciendo una caravana con torretas abiertas, para que se hicieran a un lado los coches que viajaban por la carretera México- Laredo. Una vez que aseguraron al probable delincuente, llamado Samuel “C” de 37 años de edad, en el interior del domicilio que se encuentra en la calle de Manuel Robledo, colonia San Mateo cabecera municipal de Huichapan, el coordinador de seguridad le dijo a sus tropas: “Tenemos instrucciones de detenerlo, no lo vayan a matar, en caso extremo hay que inmovilizarlo, denle un culatazo en la cholla para que se calme”. Pero sabían que el franco tirador era de peligro, porque a pesar de su intento de matar al jefe de la policía de Huichapan y a su vecino, hiriéndolo en una pata, luego lo sacó de su casa a patadas y la tomó como refugio. Gritó a todo pulmón a los cuatro vientos que sólo muerto lo sacarían, pero se llevaría a varios por delante.

Afortunadamente no había mujeres ni niños en ese inmueble, o a lo mejor al escuchar los balazos salieron hechos la raya. El jefe de seguridad del Estado de Hidalgo le dijo a sus tropas que tenían que agarrarlo, sin hacer un solo disparo, que ya lo tenían como al “Chapo”, que sólo cerraran las coladeras.

Así lo dijo y así pasó, se coordinaron para agarrar al peligroso delincuente, no hubo ni un solo disparo a pesar de que este aventó dos, y los dio en el blanco. Comentaron los uniformados de Huichapan, que al saber donde estaba el que había amolado a su jefe, no lo dejaron salir, rodearon la casa y llamaron a toda la policías de los municipios aledaños, incluyendo a la mera mera de la capital del Estado.

El Ministerio Público inició la carpeta investigadora por el delito de lesiones de bala, y el domingo como a las 8 de la mañana ya todo estaba en calma. El agente social canalizó la carpeta a proceso del detenido; se comentó entre la prensa que dijeron los altos mandos que esto fue como una práctica, y demostraron que están listos para cualquier contingencia.

 

DOS MOTOCICLISTAS MURIERON

La tarde del domingo, dos tripulantes que iban en su caballo de acero jugaban a dos tipos de cuidado, de momento se juntaban con sus motos y luego se desapartaban metiéndole el acelerador que rugían como avión de propulsión a chorro. Uno de ellos cantaba soltando los manubrios, poniéndose la mano en el ombligo y levantando la otra, “parece que va a llover, el cielo se está nublando, parece que va a llover, hay mamá me estoy mojando”.

Sin querer, por la velocidad, se metieron al carril contario y “Bolas” que chocan de frente con un coche compacto; le avisaron a los policías de Actopan.

Esto ocurrió en la comunidad de Chicavasco, los dos motociclistas no dijeron ni pío, al momento se fueron a rendir cuentas a San Pedro. Los tripulantes del vehículo resultaron heridos de gravedad, y fueron llevados al hospital de Actopan. El percance ocurrió poco antes de las 3 de la tarde, un automovilista llamó al 066, llegaron y la noticia se corrió en todo el territorio como reguero de pólvora.

Al lugar llegaron diferentes corporaciones policíacas a ver qué Pez. Quienes se trasladaron al lugar en la colonia Cuauhtémoc, por el lugar conocido como La presa, en la zona encontraron el cuerpo de una persona que había perdido la vida, y los gendarmes se juntaron para prestar ayuda a los que viajaban en el automóvil, un Chevy con placas del estado de Querétaro, dañado completamente de la parte frontal.

Llegaron los bomberos y la Cruz Roja, quienes se llevaron al nosocomio a dos mujeres y al chofer, que iban colgando el pico. A la orilla de la carretera se encontró el cuerpo de un hombre que en la bolsa de la camisa llevaba un documento oficial con el nombre de Moisés Pérez, de 54 años de edad, con domicilio en el municipio de El Arenal.

La identidad de la víctima fue confirmada por su hermano Adrián Pérez. Dijeron que él era, que viajaba en una motocicleta marca Italika modelo FT-150, acompañado de un amigo, habían salido a dar una vuelta en su motocicleta, pero comentaron que no estaba el cuerpo de su amigo, les dijeron que se lo habían llevado al hospital y cuando lo fueron a ver para preguntarle qué les había pasado, les dijeron que tenía minutos que se había ido al valle de las calcas.

Se llamaba Isidro Hernández, de 40 años de edad, y tenía su domicilio en Actopan. Lo identificaron Maricela Hernández y Luis Hernández, esposa e hijo del occiso. Según los peritos de tránsito dijeron que estaba muy claro, que los motociclistas invadieron el carril contrario y en una curva se los llevó la calaca.

 

NOTAS CHIRRIS

 

SE METIÓ HASTA LA COCINA

Un coche que viajaba a todo lo que daba, no lo pudieron controlar, al dar vuelta le agarró la mano el chango al chofer y se metió a una casa del fraccionamiento el Chacón, de Mineral de la Reforma; una mujer embarazada sufrió tremendo susto que por un pelito se le sale el hijo.

Eran las 7 de la mañana cuando un coche Ford Thunderbid, con placas del Distrito Federal (hoy Ciudad de México), se fue a estampar en la casa de Melquiades Arrieta, quien estaba como el Tigre de Santa Julia, y del susto se metió a la taza del escusado y no podía salir.

Al chofer le estaba sudando la cola porque se estaban juntando los vecinos y lo encerraron con ganas de madrearlo, hicieron una rueda agarrados de la mano, en un principio pensó que iban a jugar a la rueda de San Miguel, se espantó cuando le llegó un madrazo en el hocico.

Llegaron los peritos de tránsito, el conductor les dijo que se le reventaron los frenos y no pudo hacer nada, pero uno de los testigos dijo que iba manejando a toda velocidad, y como es una curva se brincó la malla ciclónica y se metió a la casa haciendo un boquete, espantando a lo moradores que salieron hechos la madre.

 

ATRAPAN A UN LADRÓN

Los uniformados del Escuadrón de Seguridad Privada y servicios de Hidalgo realizaban un recorrido de vigilancia cuando vieron a un ladrón que se echó a correr, fueron tras él y lo pescaron, le dieron sus madrazos con su tolete le pegaron en las patas para que no se les fuera a pelar.

Se enteraron que se había robado un estéreo en la primera sección de San Javier, en Pachuca, les dijo que era inocente, que él se lo había encontrado, corrió al verlos porque pensaba que ellos eran ladrones y no vigilantes.

Los uniformados le dieron un golpe en el hocico para que se le quitara lo chismoso y se lo llevaron a la barandilla, donde dijo que se llamaba Francisco Hernández, de 31 años de edad. Con lágrimas de cocodrilo trataba de convencer al agente del Ministerio Público para que lo dejara en libertad.

En ese momento llegaron los dueños del estéreo a poner su queja y se fregó, porque de volada lo metieron a la galera.

LLEGÓ BORRACHO EL BORRACHO

Manuel Ribera Martínez, de 38 años de edad, andaba pero bien tapado, se agarraba de la pared para no caerse y daba un paso adelante y dos para atrás. Con mucho trabajo llegó a su pulguero en la calle de Fernandez de Lizardi, como a las 11 de la noche.

Estuvo tocando y no le abrieron, espantó a los perros y despertó a los vecinos, que le echaron bronca.

Estaba que no dejaba de echar madres en contra de su vieja porque no le abría la puerta; al abrir ella fue la que pagó el pato porque de tanto madrazo que le dio le sumió dos costillas, le rompió el hocico y de una patada, y le zafó el coxis. De momento comenzó a gritar a todo pulmón porque le estaba apretando el gañote. Llegaron los uniformados, al ver cómo había dejado a la señora le aplicaron la ley de la macana que hasta la briaga le bajaron.

Llevaron a la señora al Hospital General en una ambulancia y hasta allá fue el agente para levantar el acta, y lo que hizo fue mandarlo derechito a las mazmorras, y no lo va a dejar salir hasta que a la señora la den de alta.

Además le tiene que pagar los gastos y daños que le causó. Le dijo a la autoridad que en eso sí estaba mal, porque es su esposa y no tiene que pagarle nada, además ella tiene la culpa por no abrirle la puerta.

Le dijo el agente que no le abrió porque ella no es su mujer, es su vecina de junto, se había equivocado de casa y ahora iba a pagar las consecuencias, porque los borrachos de tanto que chupan, a veces desconocen hasta a su madre o se equivocan de casa.

gatoseco98@yahoo.com.mx