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UN INFIERNO BONITO

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HALLAN SIN VIDA A UNO QUE HABÍA DESAPARECIDO

Este es la historia, muy triste, de un hombre que estaba como desaparecido y a quien lo encontraron sin vida después de 20 días de extraviado, era un hombre de capacidades especiales, cuyo cuerpo inerte yacía adentro de un jagüey.

 

Tomaron conocimiento agentes de Tulancingo, que en las aguas estaba nadando un hombre de a muertito, en el barrio Chichimeco de Singuilucan, quien se llamaba Juan Antonio Lozano Sánchez, de 35 años, vecino de la colonia La Paz en el municipio pulquero. Sus afligidos deudos hicieron la identificación y reclamo de cadáver del infortunado hombre, quien padecía Síndrome de Down.

Explicaron que desde el 3 de este mes salió Juan Antonio de su casa, ubicada en la calle Independencia sin número, pues como lo hacía por costumbre, juntaba botellas de plástico, acompañado de un perro negro que siempre andaba con él. Pero por la noche, ya no regresó. Motivando la angustia y preocupación de sus seres queridos por su inusual tardanza.

Desde esa fecha formaron un operativo, pues se juntó toda la familia, grandes y chicos, para buscarlo. Recorrieron varias poblaciones, incluso llegaron a los límites con el Estado de México, y también pidieron ayuda a las autoridades, reportando la extraña y misteriosa desaparición de Juan Antonio.

El domingo anterior unos lugareños del barrio de Chichimeco al pasar por un jagüey, observaron un cuerpo que estaba a flotando, por lo que de volada, avisaron a los uniformados y ellos a los de la Procu, corriendo de boca en boca la noticia del macabro hallazgo. Más tarde se confirmó que, efecto, de trataba del hombre desaparecido que andaban buscando.

A simple vista no presentaba ninguna lesión en el cuerpo, y de acuerdo con el resultado de la autopsia, la víctima se ahogó.

 

SE PASAN DE PAYASOS

Padres de familia se quejan del soez vocabulario que utilizan algunos payasos en sus actuaciones en las fiestas a las que son contratados, ya que luego alburean a los niños y se les sale alguna grosería. Para los inconformes paterfamilias resulta de la patada escuchar palabras de doble sentido por parte de los populares personajes pintados del rostro.

Esto ocurre también con payasos callejeros, por lo que piden que la policía tome nota del espectáculo que ofrecen y de lo que hablan, situación que ocurre  en el centro de Tulancingo. Por ejemplo, cita un ciudadano que el domingo pasado, presenció junto con su familia la actuación de un payaso de pantalón rojo, zapatos grandotes, rojo con blanco y camisa cuadrada llamado “El Platanito”, y esto fue lo que vieron y escucharon: “damas y caballeros, vamos a presentar a un clarividente que adivina todo y para que vean que no hay truco, le voy a tapar los ojos delante de todos ustedes, con este antifaz grueso que no dejará ver lo que se le pregunta”.

El payaso le puso una venda y pasó al centro a su palero. Un niño se acercó junto a la gente y le dijo: “concéntrate bien, está listo, vamos a empezar. Aquí tenemos un caballero, dime cuántos ojos tiene”. El muchacho le dijo dos. El payaso le volvió a preguntar: “¿Y el de atrás?”. Le contestó el niño, “Tres”. Él le preguntó por el señor que estaba atrás.

Comentó el quejoso que aunque son palabras de doble sentido y groserías, lo que  sea de cada quien, hacen reír a la gente, pero no es un espectáculo familiar, y menos para menores de edad.

Llega en su presentación bailando música de show, como si se quisiera  encuerar, les grita, “ya llegué, ya estoy aquí, ustedes me conocen, me llamo platanito y les voy a meter un susto”. Luego les cuenta: “Por donde vivo hay un señor ranchero, tiene dos hijos gemelos, para no equivocarse, a uno le puso “Telo” y al otro, “Melo”, en una ocasión los puso a cuidar unos animales y mientras Melo se descuidó, Telo dejó ir un burro”.

 

GOLPE A LADRONES

Cayó banda experta en robar baterías de automóviles, que operaba en distintos puntos de la ciudad capital. Un vecino fue el que les dio el pitazo a la policía. Pero vamos a ver conocer esta verdadera historia.

Cuatro presuntos ladrones fueron a parar en la presión después de hacer una más de las suyas, tras lo cual huían a bordo de una camioneta Jeep Liberty. Tenían en su poder 3 acumuladores que previamente habían sustraído de otros tantos automotores baterías. Esta vez, sin embargo, una denuncia ciudadana alertó oportunamente a los azules de la municipal sobre la presencia de los ratones de dos patas.

De momento sonó el teléfono, que despertó a los guardianes y les dijeron que fueran de volada a la Calzada Veracruz, a la altura de la colonia Cuauhtémoc, donde se encontraba un señor echando madres en contra de los cacos que se robaron la batería de su coche, la cual, según expresaría el denunciante, estaba nueva pues la acababa de comprar y un mecánico se la había ido instalar; pero, desde luego, no contaba con la presencia de los pillos al acecho, que aprovecharon que el afectado entró a su casa, merendó y se dispuso a hacer la meme tranquilamente, para desvalijarle libremente su automóvil.

Cuando estaba en lo más profundo de su sueño, de pronto un ruido lo despertó con sobresalto, por lo cual se fue a asomar por la ventana y con sorpresa vio que afuera estaba una camioneta blanca, con una rueda en la parte trasera, en la que viajaban cuatro personas, presuntos rateros que habían abierto el cofre de su coche y se habían conejeado su acumulador. Al ser puestos al tanto de la recién consumada acción delictiva, los uniformados, ni tardos ni perezosos, implantaron un operativo de búsqueda y captura de los malandrines, corriendo con suerte, pues a unos cuantos metros de distancia dieron con la Jeep Liberty, con placas de Tlaxcala, y adentro iban los rufianes.

Sin darles tiempo a montar en su caballo, los guardianes los interceptaron y  rodearon la unidad, con la carabina bajo el brazo y con el dedo en el gatillo, listos para descerrajarles un plomazo.

Cuestionaron a los indiciados cuántas hermanas tenían y cómo se llamaba su jefa, pero ya no les siguieron preguntando porque despedían un fuerte olor característico a puro aguardiente y a petate quemado. Les explicaron el motivo de la detención y no les leyeron la Biblia porque no la entendían porque estaban borrachos.

De las tres baterías que llevaban, una de ellas era del hombre que pidió la presencia de los oficiales. Los ladrones tienen 29, 20, 19 y 18 años, respectivamente. No se dice su nombre porque pueden resultar inocentes, o luego dicen que las baterías se las sembraron los policías. Pero ya pueden dormir a gusto los que tienen coche, pues los ladrones duermen en presidio.

 

COLONO IMPIDIÓ ROBO

La policía, para variar, llegó un poco tarde, luego que un vecino de la popular colonia Santa Julia de Pachuca logró impedir el saqueo que los amantes de lo ajeno se disponían a perpetrar en un establecimiento comercial.

Esto ocurrió el pasado sábado, a las 6 de la mañana, sobre calle 20 de Noviembre, donde un colono de quien se omite su nombre por temor a que le den en la madre, identificó a los delincuentes que estaban forzando las cortinas de tres locales.

Se percató que de uno de los comercios habían sacado los tanques de gas, por lo que, valerosamente, enfrentó a los hampones y los correteó hasta una vecindad donde se metieron, logrando golpear en espalda a uno de ellos. Posteriormente llamó a la patrulla, pero la policía llegó muy tarde, más de 40 minutos después, y, de manera inexplicable, no hizo nada.

Los agraviados comerciantes, enterados del frustrado plan de los maleantes,  decidieron interponer formal denuncia penal en la agencia del MP, para lo cual se trasladaron a la que está adscrita en la instalaciones de la Policía Municipal, situada en bulevar Minero sin número, colonia Campo de Tiro, pero estando allí, uno que se identificó como titular de la representación social, para su sorpresa e indignación, les comunicó que como no hubo robo, no hay delito que perseguir.

Por lo cual comentan que, desgraciadamente, tal parece que nuestras  autoridades están del lado de los delincuentes, porque sólo actúan cuando hay sangre para que los tomen en cuenta.

 

UNO MÁS QUE SE VA DE ESTE MUNDO SIN DECIR ADIÓS

A este lo encontraron colgado en su domicilio. Carlos Manuel Pino Vera, de 58 años, fue el nombre que en vida llevó la víctima. Con este son cinco los que deciden escapar por la puerta falsa en lo que va del año. Hombres y mujeres, por igual, se han quitado la vida utilizando el método que mejor les conviene para no fallar en sus fatídicos planes.

El protagonista de este último penoso caso no dejó recado póstumo donde  explicara el motivo de la fatal determinación que lo orilló a partir de este mundo cruel.

Sin embargo, es de imaginarse que a lo mejor fue por tanto comercial que le meten a la televisión, o quizá porque ya sabía de qué pata cojeaban los candidatos a diputados federales, porque son los mismos de siempre, o por la cuesta de enero y febrero, en fin, hay tantas cosas que le cayeron gordo.

Por su parte, la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo señala que se han suicidado una mujer y cuatro hombres, como quien dice no hay quinto malo.

Fue el caso que en el trascurso de la semana, a las 6 de la tarde, se recibió un reporte informando que en la vivienda de la calle Obsidiana de la colonia Lomas del Pedregal, comunidad de Acayuca, se fue de este valle de lágrimas un hombre llamado Carlos Manuel Pino Vera. El cadáver, con  sorpresa y espanto de sus seres queridos, pendía de un cinturón atado en el cuello de un extremo y de una ventana por el otro.

Sus familiares dijeron que no saben el motivo porque Carlos Manuel voluntariamente se fue con la calaca. Los médicos legistas informaron que la causa de muerte fue: asfixia por ahorcamiento.

 

DEJAN SIN HERRAMIENTAS A MECÁNICO

Amparados por la oscuridad de la noche, porque en muchas calles de las colonias no cambian las lámparas fundidas, los furtivos ladrones hicieron impunemente de las suyas y en esta ocasión al que le tocó bailar con la más fea fue al maestro de un taller mecánico, de donde sustrajeron toda su herramienta.

Así fue como del taller que se encuentra en Plan de Ayala, colonia Medias Tierras, obtuvieron un botín de más de 40 mil chuchos. El agraviado mecánico José Antonio Mejía Cárdenas acudió ante en MP de Tulancingo para interponer formal denuncia contra quienes resulten responsables del robo que sin duda afectó su economía patrimonial.

Al respecto expuso, que únicamente él tiene las llaves de las puertas del inmueble que alberga su lugar de trabajo “Transmisiones Automáticas Toños”.

Cerró el local como la puerta negra, echándole ojo a los candados, al filo de  las 8 de la noche, para disponerse, junto con su ayudante, a descansar de la faena diaria, cada quien en su casa. Al día siguiente, al ir a abrir su taller, vio que el candado del cuarto de herramientas estaba botado roto. Casi chilla de coraje cuando descubrió que los ladrones se llevaron cuatro llantas nuevas, 30 llaves mixtas, de diferentes medidas, un aparato escáner, extractores con poleas, y una suspensión. No conformes, se despacharon con la cuchara molera y cargaron con 50 dados. El maestro de maestros supone que los cacos se colaron por la barda del patio de servicio.

 

VENDÍAN MARIHUANA AFUERA DE ESCUELA

Estos mendigos narcomenudistas se pasaron de lanza, pero fueron intervenidos en las inmediaciones de la escuela primaria Amado Nervo de la cabecera municipal de Mixquiahuala. Les cayó la “Tira” y fueron  detenidos por los agentes de la Coordinación de Investigación, encontrándoles entre sus ropas, hierba verde que resultó ser marihuana.

Lugareños les dieron el tip a la policía, al ver a dos sospechosos, como de entre 22 y 21 años, y a un chavito de primer año que andaba buscando bronca. De acuerdo con el reporte de la policía, fueron asegurados en el momento en que vendían su hierba mala a espaldas de la barda del plantel escolar. Viéndose descubiertos, los malandrines pretendieron poner tierra de por medio pero para su mala fortuna, no lo consiguieron y los aprehendieron.

Fueron revisaros y les encontraron 5 envoltorios de plástico conteniendo la droga, siendo la cantidad de 55 gramos, y con esta evidencia los dos jóvenes fueron consignados ante las autoridades federales, aun cuando la marihuana decomisada, según explicaron, era para su jefa porque está mala de las patas, pues con estos fríos se le hacen de bolillo, y se la llevaban para echarla en alcohol y que se la untara, ya que es marihuana curativa, no de la que se fuma.

Sin embargo, padres de familia señalaron que esos mal vivientes ya tienen buen tiempo de andar afuera de la escuela y luego hacen bolita con niños de quinto y sexto que luego llegan a sus casas oliendo a petate quemado, y que cuando se les dice algo, se ponen al brinco, incluso ha habido quien le ha pegado a su jefa y dicen que fue en defensa propia.

gatoseco98@yahoo.com.mx