El Gobierno turco techó de inaceptable la decisión estadounidense de entregar armamento pesado a las milicias kurdas de Siria que luchan contra los yihadistas, aprobada el martes por Trump.
Ankara considera que esas armas ponen en riesgo su seguridad debido a las estrechas relaciones entre los milicianos kurdo-sirios de las Unidades de Protección Popular (YPG) y el grupo armado kurdo PKK, que opera en Turquía y es considerado una organización terrorista también por la Unión Europea y Estados Unidos.
En rueda de prensa, el primer ministro turco, Binali Yildirim, instó a la Administración Trump a “elegir” entre sus aliados o Turquía: “No se puede utilizar una organización terrorista como el PKK contra otra como el Estado Islámico”.
“No podemos aceptar la presencia de organizaciones terroristas que amenazan el futuro del Estado turco”, denunció por su parte el viceprimer ministro turco Nurettin Canikli en una entrevista con el canal A Haber: “Esperamos que la Administración de EU detenga esta equivocada (política) y dé marcha atrás.
Esta política no les beneficiará, no se puede estar en el mismo saco que las organizaciones terroristas”.