Los recelos sobre el origen de Barack Obama, impulsadas desde los sectores más radicales de la derecha, datan de años pero llegaron a su máxima cota en 2011. Gracias en buena parte a la intervención de Trump, y el presidente ya no vio otra salida que hacer público su certificado de nacimiento para callar los rumores. El documento decía que Barack Hussein Obama nació el 4 de agosto de 1961 en Honolulu, más concretamente, en la isla hawaiana de Oahu.
Donald Trump admitió el viernes que el presidente Barack Obama nació en EU. Que tal afirmación no resulte vacua, sino una noticia urgente que la prensa estadounidense se apresura a difundir por alertas, refleja el pozo racista que impregna la campaña del candidato republicano a la Casa Blanca.
Trump encendió en 2011 una teoría conspirativa según la cual Obama, primer presidente negro de la historia americana, natural del estado de Hawai, provenía de otro país, posiblemente Kenia. Eso le hubiera inhabilitado para gobernar el país. “El presidente Barack Obama ha nacido en Estados Unidos. Punto”, rectificó ayer en un acto en Washington, y lo hizo con un tono magnánimo, como si le reconociera al final la ciudadanía.
El empresario neoyorquino quiso zanjar así esta polémica, aunque aprovechó para acusar a la Hillary Clinton, su rival demócrata en la carrera a la casa Blanca, de haber generado ese rumor cuando la candidata rivalizó con Obama en 2008 por las primarias. “Hillary, en su campaña de 2008, inició la controversia del certificado de nacimiento y yo le he puesto punto y final”.
Las declaraciones tuvieron lugar después de que esta semana, entrevistado por The Washington Post, Trump evitará admitir abiertamente que el presidente de EU había, en efecto, nacido en el país. Hillary Clinton le atacó por ello. “Se le preguntó una vez más: ¿Dónde nació el presidente Obama? Y no dijo Hawái. No dijo Estados Unidos”, criticó.
Trump se había limitado a decir que hablaría del tema del nacimiento de Obama “en el momento oportuno”, así que fue su equipo de campaña el que el jueves salió a comunicar lo que su jefe se había negado a afirmar, que era plenamente consciente de que el presidente Barack Obama había nacido en EU. “Él cree que el presidente Obama nació en EU”, declaró el portavoz de la campaña, Jason Miller.