Siete de cada diez ciudadanos de EU lo detestan
● Intenta enderezar su campaña y despide a Corey Lewandowski, su polémico jefe de la estrategia electoral, que fue quien lo llevó a las alturas
El sustituto de Lewandowski deberá ayudar a construir ese talante “presidencial” que Trump necesita -para convertirse en un candidato creíble para la presidencia de la primera potencia mundial-, ese aire de hombre de Estado que su partido aguarda y no acaba de llegar.
¿Se pueden ganar unas elecciones presidenciales si siete de cada 10 ciudadanos detestan al candidato? Ese es el nivel de rechazo que Donald Trump, el aspirante republicano a la Casa Blanca, despierta entre los estadounidenses, según un sondeo de la semana pasada, y que ha llevado al magnate a tratar de enderezar su estrategia. El lunes anunció el despido de su jefe de campaña, Corey Lewandowski, tan controvertido como Trump.
Lewandowski fue acusado en marzo de agresión a una periodista durante un acto electoral, por un fuerte agarrón en el brazo, aunque finalmente no fue procesado por ello.
El equipo de Trump no ha concretado los detalles del cese, pero el movimiento refleja la búsqueda de una nueva orientación a su extravagante estrategia cuando la campaña entra ya en su fase final. La carrera del empresario a la Casa Blanca ha superado unas primarias en las que han saltado por los aires todos los manuales de politólogos. Con un estilo duro, lenguaraz y un mensaje racista y misógino, Trump se ha convertido en el inesperado candidato de los republicanos.
Pero un sondeo encargado y publicado la semana pasada por The Washington Post y la cadena ABC arrojó unos datos preocupantes para el magnate neoyorquino: el 70 de los americanos le ve con malos ojos y, para el 56%, este sentimiento de rechazo es muy fuerte. El nivel de desaprobación ha escalado a su máximo a tan solo cinco meses de la votación definitiva. Tampoco Hillary Clinton goza de un cómodo índice de popularidad (la rechaza el 55%), pero está mejor situada y, al menos, no ha sufrido variaciones bruscas desde su nominación.
La media de las últimas encuestas reflejan una victoria de Clinton sobre Trump de casi seis puntos de diferencia, con un 44,9% sobre 39,1%.