HOMO POLITICUS
Dicen que Dios aprieta pero no ahorca, pero todo indica en México que la mierda ya nos llegó al cuello.
El ilustre, no sé si tildarlo como tal, Agustín Carstens no regala otra gota amarga desde el Banco de México al señalar que la estimación del crecimiento del PIB para este año se reduce a un miserable 1.7% .
Lo único que nos falta es que nos orine un perro, así que cuidado con los zapatos y el pantalón. Es cierto que este evento obedece a dos variables externas, en primer lugar a la aguda caída de los precios del petróleo a nivel internacional y en segundo término a la baja de los precios del dólar, aunque si no mal recuerdo mis clases de economía por Teorema de Samuelson, esto haría que se alentaran las exportaciones del país, pero, como poco o nada se produce, esta situación pasa inadvertida para la mayoría.
Seguramente usted estará tan harto como yo, pero no se preocupe no hay mal que por mujer no venga, así que la señora economía día tras día nos tiene nuevas sorpresas que nos aprietan y angustian a aquellos que vivimos de nuestro paupérrimo salario, no así a los grandes mercaderes y políticos que estos anuncios del famélico Gobernador del Banco de México, le importa menos que gonorrea de escritorio.
Lo paradójico de todo esto, es que se cacarean más y mejores inversiones, que se habla de nuevos programas sociales, de la fortaleza del mercado interno, del dinamismo de la economía mexicana y, después, se habla de las catástrofes mundiales, todo para echar por tierra vaticinios de un mejor porvenir que no aparece por ninguna parte.
Estoy hasta la madre como dijo un huérfano. Ante este nudo ciego que nos anunció con todo cariño Agustín Carstens, sólo nos queda apretarnos el cinturón, pedirle a Dios que no nos embista el apocalipsis, porque ya mucho tenemos con la inseguridad, el escaso empleo, mi suegra y mis perros, para que todavía la carestía de la vida se sume a las mentadas de madre que nos entrega la realidad de la vida cotidiana.
Doña chuchita por favor enséñeme a lavar ropa para hacerme otro ingreso. Pero, sigamos arando dijo la mosca, por favor intente no endeudarse y póngale más agua a los frijoles, en vez de ir al cine vea al idiota de López Dóriga, en vez de tomar la combi camine más, en vez de salir a comer cáigale a su suegra, en vez de fumar aspire el humo del tuzobus y, si no fuera mucho pedir, no haga gastos superfluos como comprar leche, yogurt, carne, huevos, tortillas, etc., confórmese con los frijolitos y agüita del grifo.