CINE DE MAÑANA
Gracias al Instituto Mexicano de Cinematografía y a los organizadores del Festival de Morelia, tuvimos la oportunidad de ver algunos de los documentales y cortos que se presentarán allá.
Uno de los más interesantes es Los días no vuelven de Raúl Cuesta, que muestra el mundo del tenis nacional, sumido desde hace muchos años en una profunda crisis, que lo ha enviado a la segunda división.
Cuesta toma el caso de Enrique Jara, una joven promesa que sorprendió a propios y extraños por su talento natural, y que era capaz de ganarle a cualquiera.
Sin embargo su padre le exige demasiado y choca con sus entrenadores, lo que acabará provocando no solamente el fin de su carrera, sino una desintegración familiar.
La historia de entrenadores y amigos resulta bastante similar. Uno de ellos se queja de los federativos, que tienen lujosas mansiones, mientras que los jugadores ni siquiera tienen terrenos adecuados para jugar.
El entrenador del Tiburón González confiesa que la mayoría de los fondos para promocionar a su jugador, han salido de su propio bolsillo.
Jara se gana la vida como entrenador juvenil, y como periodista del ramo.
Pero además vive una crisis familiar, cuando la nueva familia de su padre les quiere quitar la casa de su abuela en la que ha vivido toda su vida con su mamá.
Los días no vuelven es uno de los escasos trabajos nacionales sobre el tenis en nuestro país, y un fiel reflejo de porque se encuentra en crisis el deporte blanco mexicano.