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Tel Aviv, ciudad blanca

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A Cristo se le puede encontrar en cualquier templo del mundo; pero en su tierra, el galileo tiene pocos adeptos y se cumple aquello de “no ser profeta en su tierra”, pues en Israel apenas un 2 por ciento de la población cree en él como Mesías. Esto que lees, amable lector, es una breve bitácora de los lugares que recorrió Jesús  en sólo tres años de enseñanza, antes de ser sacrificado por sus compatriotas. También está el registro de lugares mencionados en la Biblia.

Tel – Aviv, en Israel, no es una ciudad desértica con sus camellos y habitantes con sus trajes largos, movidos por el viento con arena. Por el contrario es un moderno centro financiero, sede de las embajadas, la vida es cara, pero ordenada y limpia; además cada instante se refleja en un movimiento azul cobalto llamado Mar Mediterráneo. Sus construcciones son modernas y siempre en piedra blanca, por ello se le conoce como Ciudad blanca. Si cabe alguna semejanza, la ciudad podría compararse con la colonia Polanco de la ciudad de México.

Es 3 de marzo, son las ocho de la mañana y la temperatura  alcanza los 18° C; en la avenida Ha- Yarkon, los israelíes, hombre y mujeres, se ejercitan, caminan, corren, con modernas ropas deportivas; la sal de su sudor es la que les da el Mar Mediterráneo,   envueltos en otra cultura, de mucho esfuerzo y trabajo.

En un pequeño restaurante los peregrinos recuperamos fuerzas con un café fuerte, luego de un viaje de 12 horas de México al aeropuerto Charles de Gaulle en París y de ahí cuatro horas más a la terminal aérea Ben Gurión en Tel Aviv, Israel. En la noche sorprende la vida nocturna en la ciudad judía, donde los jóvenes se divierten, caminan tranquilamente sin ningún peligro, nos comenta el guía Néstor (Nahum) Feller. Es tan segura Tel Aviv que prácticamente no hay policía.

A sólo 15 minutos de Tel Aviv — que quiere decir Monte de la Primavera, donde se fundó lo nuevo sobre lo antiguo–, llegamos a Jaffa o Hope, lugar  relacionado con el Antiguo Testamento y la ciudad de Nínive, la cual estaba envuelta en la maldad. Allí Dios escoge a Jonás para salvarla, pero a Jonás el miedo lo invade y no enfrenta a sus habitantes y huye hacia el mar. Esto causa el enojo de Dios y manda una gran tormenta, Jonás pide a los marineros que le dieron apoyo que lo arrojen al mar, cuando lo hacen éste se calma y un gran pez lo devora y lo regresa a Nínive, aquí convence a sus habitantes de su mal actuar y ellos rectifican sus acciones.

 

También en Hope, Pedro el discípulo de Jesús, resucita a Tabita, mujer bondadosa quien cosía ropa para las viudas pobres y daba de comer a los necesitados. Tabita había muerto y van a buscar a Pedro, cuando éste llega a la casa ora ante el cadáver y pasado un tiempo le dice a Tabita: “Párate” y le da su mano para levantarse. Así en Hope muchas personas creyeron en Jesús a través de su discípulo Pedro.

En esta pequeña ciudad se encuentra un templo fundado por Pedro. Este lugar para los peregrinos mexicanos es la puerta que nos llevará a seguir de cerca los lugares tocados por Cristo cuando, dicen los escritos, decidió ser hombre para salvarnos a todos.