Spiderman: lejos de casa

Spiderman: lejos de casa

El Faro 

Estoy viendo esa película. En el filme, el chico con poderes de araña está de viaje por Europa con sus amigos de la escuela. Como normalmente le pasa a Spiderman, todo se le complica. Su vida es muy rápida y siempre libra la tensión entre lo que quiere hacer y lo que debe hacer. En esta entrega quisiera decirle cuatro cosas a la muchacha que le gusta, interpretada por Zendaya.

Lucha con Misterio, aparentemente un ser de otro mundo paralelo al nuestro, pero en otra dimensión. Ambos, juntos, luchan contra los elementos que como siempre amenazan gravemente la subsistencia de la tierra. Pero resulta que Misterio es una pura ficción creada por una conjunción de drones y de satélites que proyecta una realidad virtual tan real que todo el mundo cree que es auténtica. Ya no puedo contar más de la película porque aún no la he terminado.

Y usted dirá: ¿a qué viene todo esto? Efectivamente, no se trata de la película en sí. No sé por qué motivo me acordé de Trump. Desde que este personaje misterioso ha dejado el primer plano de la escena pública nacional y mundial, parece que se ha dejado de hablar tanto de la posverdad. Recordemos que el cinismo de este personaje de la política norteamericana se hizo prácticamente tema de estudio, al conseguir el más alto nivel de poder mundial mintiendo descaradamente. Otros muchos líderes mundiales siguen la misma senda. Por esto le calificamos a Trump como misterioso, porque como el personaje de la película fue la ilusión de una creación artificiosa que muchos creyeron y siguen haciéndolo. 

Pero aterricemos en nuestro país. Se llevan ya varios días platicando sobre diferentes temas que surgen de la develación de muchas informaciones jaqueadas del ejército. Un grupo logró violar las defensas de la Secretaría de la Defensa y de la Marina poniendo al escrutinio de la opinión pública no pocos detalles sobre acontecimientos más o menos simbólicos de nuestro país. Se trata de los “Sedenaleaks”.

En términos generales, de lo que hasta el momento se ha dado a conocer de los varios teras de información que se tienen, podemos darnos cuenta de que hay un grupo de personas que, aprovechándose de su condición pública o de poder, manejan hilos (como Spiderman) que llegan más allá de sus propias vidas. Los discursos políticamente correctos, aunque no se trate solamente de políticos, no coinciden en casos con sus comportamientos. 

Esta modalidad constituye una manera muy vieja de algo anterior a la posverdad. El que los sentados en las sillas diversas del poder digan una cosa y hagan otra muy diferente en beneficio propio queda desvelado por las informaciones del Sedenaleaks. Toda esta información es como si los ciudadanos pudiéramos asomarnos indiscretamente a las ventanas ocultas de los más profundos niveles de decisión. Instituciones, personas y eventos, quedan retratadas en cierto modo. Lo que sospechábamos resulta que podemos confirmarlo de alguna manera. 

Vivimos en una sociedad de la ilusión, de las apariencias, de la vigilancia, de la celeridad que nos roba el tiempo para reflexionar. La posverdad podemos intercambiarla por la trasverdad de lo que las filtraciones informativas nos descubren; la auténtica realidad se encuentra atravesando los enredos aparentes de lo políticamente correcto. El Misterio también existe en nuestra propia dimensión.