Home Nuestra Palabra Prisciliano Gutiérrez SEIS DÉCIMAS Y TRES SONETOS PALABRAS PARA COMENTAR EL LIBRO: “ISACC PIÑA PÉREZ SU HISTORIA… LA VIDA DE PACHUCA EN EL SIGLO XVI… SU POESÍA”.

SEIS DÉCIMAS Y TRES SONETOS PALABRAS PARA COMENTAR EL LIBRO: “ISACC PIÑA PÉREZ SU HISTORIA… LA VIDA DE PACHUCA EN EL SIGLO XVI… SU POESÍA”.

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 “Quiero que viva mi nombre

y los hombres con respeto

donde duerma mi esqueleto

se arrodillen al pasar”.

Isaac Piña Pérez.

 

D É C I M A S

 

I

 

Dicen los primeros versos

de universal provinciano

que, con la ley en la mano,

desempeñó muy diversos

cargos y por sus esfuerzos

de hombre de bien que, nacido

en Atotonilco, ha sido

orgullo de Metztitlán,

de Hidalgo y de todo el gran

país, por él tan querido

 

 

II

Jesús Ángeles Contreras

a quien apreciaba mucho

(para sus hijas, Tío Chucho)

escribió con la razón,

también con el corazón,

la semblanza del poeta,

de las letras un esteta.

Él dos amores tenía:

uno, su gran hidalguía

otro, su musa discreta.

 

 

 

 

III

 

Martha Yolanda, su esposa,

ameritada Maestra,

de la mujer digna muestra,

comprensiva y amorosa.

Tanto en verso como en prosa

siempre recibió homenaje

con elegante lenguaje.

Los dos fueron profesores,

de su pueblo defensores

ante caciquil ultraje.

 

 

IV

 

“Aquel adiós sin ausencia”.

Un veintinueve de abril

no logró la muerte vil

terminar con su existencia.

Su literaria presencia

profunda raíz entierra.

En el Valle y en la Sierra,

en Pachuca y en Molango,

vibra Hidalgo, que es su tierra,

en los versos de un huapango.

 

 

V

 

Pachuca tuvo un testigo:

su nacimiento y origen,

las costumbres que la rigen…

Hacen del tiempo, su amigo,

más que fatal enemigo.

Es, la crónica, exquisita

lectura que, en cada cita,

en esta ciudad minera

con artística manera

Isaac Piña resucita.

 

 

 

 

 

 

 

VI

 

Los premios y galardones

jamás fueron sus motivos,

pero cayeron cautivos

de sus literarios dones.

por poéticas razones;

por su estilo sin igual…

logró una flor natural

en la hidrocálida gloria,

ganó un concurso de Historia

en el Diario “El Nacional”.

 

 

S O N E T O S

I

 

Para hablar del Maestro y sus sonetos

Hay que admirar la estricta preceptiva;

La libertad en su prisión, cautiva

De los catorce versos y sus retos.

 

Elegantes metáforas, discretos

Simbolismos de mística votiva;

Vernáculos mensajes de alma viva…

Magna expresión del arte y sus secretos.

 

“Déjame ser ceniza de tu olvido”

De puño y letra a la mujer amada,

Como suspiro de ave enamorada

Que ama su vuelo, pero adora el nido.

Ante el mágico y diestro sortilegio

Escribirle un soneto es sacrilegio.

 

 

 

II

 

“Donde la bella Mosa taconea”

A las rítmicas notas de un huapango.

Se advierten pedacitos de Molango,

De Ángeles que su canto tararea.

 

Piña recreó la universal aldea

Lo mismo entre la risa y el fandango

Que en jurídica lid, en donde el fango

Jamás manchó su magistral tarea.

 

La cátedra, tribuna del Maestro,

Aquí, su voz se escucha todavía

Al recorrer el intrincado trecho

Que nutre con su acervo el numen nuestro,

En la jurídica filosofía

Y en la práctica limpia del Derecho.

 

 

III

 

En un libro: su historia, su poesía,

Sus crónicas, artículos, sonetos…

Nos llevan a balcones indiscretos

De su “íntimo decoro” cada día.

 

Y como el genio que lo trascendía

Más allá de mis simples mamotretos

Su espíritu inmortal vence los retos

Del tiempo y se engrandece todavía.

 

El escultor de versos: fondo y forma

En mágico equilibrio, la balanza

Toca la perfección cuando se alcanza.

Piña dio vida a la pequeña Norma,

Sangre hidalguense, cuyo honor registra

De la Suprema Corte, ser Ministra.

 

Abril del 2016.