- El exmandatario culmina la primera fase de su vuelta con el congreso de Los Republicanos
París, Francia.- Nicolas Sarkozy culminó ayer la primera fase de reconquista del poder que inició hace ocho meses al regresar a la política activa. El expresidente consagrará su proyecto de “refundar el partido” de centroderecha en un Congreso que se desarrolla a lo largo de todo el día en París con la prevista asistencia de 20.000 militantes. En la crucial cita, la hasta ahora Unión por un Movimiento Popular (UMP) pasa a denominarse “Los Republicanos”, la marca con la que Sarkozy espera retornar al Elíseo en 2017.
El Congreso, “una demostración de fuerza”, en palabras de su portavoz y diputado Sébastian Huyghe, aprueba el cambio de nombre, unos nuevos estatutos y la nueva dirección integrada por 120 personas. Las tres cuestiones han sido sometidas al voto de los 213.000 militantes el jueves y viernes pasados. Con un 45,7% de participación, el nuevo nombre ha sido apoyado por el 83% de votantes. Los estatutos, por 96,3% y la dirección, por el 94,7%.
Con este profundo lavado de cara, Sarkozy intenta dejar atrás las luchas internas que han corroído al partido en los últimos años o los escándalos de corrupción aún pendientes en los tribunales. Pero las divisiones no han concluido. La operación de Sarkozy, con el Congreso como punto álgido, servirá al expresidente para colocarse en una posición de fuerza frente a sus rivales en la carrera para ser el candidato a las presidenciales en las futuras primarias. Especialmente frente a Alain Juppé, el alcalde de Burdeos, o el ex primer ministro François Fillon. Sarkozy ya utilizó la misma estrategia en 2004, cuando se hizo con el control del partido para luego ser candidato y ganar las elecciones en 2007. (Agencias)