* El cansancio del votante
Empieza a parecer que las campañas de proselitismo de los candidatos a un puesto de elección popular son una pérdida de tiempo. Porque lejos de atraer al potencial votante, o modificar las intenciones de voto, solo generan lo contrario: una tendencia más fuerte hacia el abstencionismo, y una ratificación, entre quienes sí ejercen el sufragio, a favor del partido que de vida o conveniencia siempre han elegido.
Con todo y una verdadera inundación de descalificaciones en las redes sociales, al final del día resulta que siempre son los mismos quienes se ofenden, dirigen acusaciones terribles, y que por supuesto no representan ni un punto porcentual en el universo de los votantes cautivos.
Algo pasa con la pérdida de interés en las campañas políticas. Si bien las promesas absurdas han dado paso a unas más conectadas con la realidad, la verdad es que poco ha interesado a la ciudadanía. Un sentir constante, que se expresa con insistencia, es que “todos son iguales”, y los cambios tampoco resultan una aventura positiva.
Hay pues desilusión, desesperanza, y una inclinación a “dejar hacer, dejar pasar”, como única respuesta.
Cada cual acusará al que tenga enfrente por esta apatía. La oposición al partido en el poder, y el partido en el poder a los que buscan con ansias arrebatárselo.
Pero el hecho central es que día con día la embarcación de la democracia hace más y más agua, y solo de milagro se ha mantenido a flote, o bien porque no ha surgido ninguna alternativa.
Resulta evidente que el 5 de junio por la noche, el partido en el poder anunciará su victoria con una cantidad enorme de votos por encima de sus contrincantes, sin que esto sea el final de la jornada electoral, y por obligación deberá ser el principio de la búsqueda de fórmulas que vuelvan a interesar al ciudadano común en la política.
La falta de competitividad también puede ser un elemento para la actitud descrita de la población, que no ve la mínima posibilidad a personajes reciclados del propio Revolucionario Institucional, o bien inventados, un invento ellos mismos, que en un primer momento causaron hilaridad, pero a la postre se transforma en pena ajena.
Del mismo modo la inclusión de candidatos independientes que no lo son, por lo menos hasta que demuestren lo contrario, derivó en una desilusión todavía mayor de los votantes que se esperan el 5 de junio, que descubrieron de manera inmediata la manipulación que, de nuevo, personajes ligados al poder hacen de esta figura electoral.
Algo pasa y es preocupante.
Entramos ya a la recta final de las campañas, y nadie duda que los pronósticos, o presagios, habrán de cumplirse al pie de la letra.
La lucha es por el poder a secas.
El voto es un simple medio para crecer en ese terreno de los que mandan, y muchos obedecen.
Todo está decidido, y quienes logren victorias, están obligados y obligadas a buscar nuevos caminos que le devuelvan a los ciudadanos, la certeza de que el ejercicio del sufragio, todavía es el camino para elegir el camino que quieren transitar.
Mil gracias, hasta mañana.
jeperalta@plazajuarez.mx/historico/historico
twitter: @JavierEPeralta
CITA:
Con todo y una verdadera inundación de descalificaciones en las redes sociales, al final del día resulta que siempre son los mismos quienes se ofenden, dirigen acusaciones terribles, y que por supuesto no representan ni un punto porcentual en el universo de los votantes cautivos.