No rotundo a “normalizar” la Guerra sucia
A poco menos de dos meses para que arranquen de manera oficial las campañas políticas de los aspirantes a la gubernatura de Hidalgo, la denuncia hecha por la hoy abanderada de Acción Nacional, y próximamente del PRI y PRD, Carolina Viggiano, en torno a una guerra sucia desatada en su contra, debe preocupar y mucho a la autoridad electoral, pero también y primordialmente a sus contrincantes, especialmente al precandidato único de Morena, Julio Menchaca.
La razón es que nadie puede lucir con orgullo que ha decidido emprender este tipo de acciones ruines, y resulta mucho más atinado deslindarse de este tipo de estrategias, más propias de seguidores obnubilados, dispuestos a la inmolación, pero carentes del más mínimo razonamiento, y que asumen una contienda electoral como un encuentro pugilístico.
Por muchas razones es momento para que se haga un llamado a la civilidad, a evitar a toda costa la descalificación de cada uno de los aspirantes a ser inquilinos del Cuarto Piso de Palacio de Gobierno en Pachuca, porque en una nación hoy más que nunca polarizada, mal se haría en abonar a crispar todavía más la situación.
Carolina Viggiano sin duda ha crecido en posibilidades, luego que prácticamente quienes se dedican al análisis del asunto político no le concedían ninguna oportunidad. El hecho es que hoy mismo ya se prevé un cierre de fotografía en los comicios del mes de junio, y nadie con un poco de seriedad, podría adelantar que en su bola de cristal ya vio la identidad de quien será ganador o ganadora. No es el caso. La competencia se ha cerrado de manera dramática.
Tal vez en ello se encuentre el origen de las guerras sucias que habrán de proliferar si alguien no les pone un alto.
Porque, habremos de precisarlo, a ninguno de los dos principales competidores por la primera magistratura estatal, Viggiano y Menchaca, le conviene en ningún sentido este tipo de acciones, aunque controlar a seguidores que asumen la elección como una confrontación a muerte, sin duda resultará difícil.
Un tercer competidor que ha decidido mantener un perfil de ausencia, tendrá que ser estudiado a fondo porque jamás dejará de tener la inclinación de poner en práctica aquello de, “no importa que hablen mal de mi, lo importante es que hablen”.
El hecho central es que, en estos momentos previos al arranque de las campañas, cada uno de los aspirantes deberán estar alertas para no caer en juegos absurdos, porque las trampas y provocaciones estarán presente al por mayor.
Como nunca necesitamos de políticos profesionales, capaces de competir en buena lid, en la que será la elección más interesante en toda la historia del estado de Hidalgo.
En tanto Viggiano hizo bien en denunciar la guerra sucia desatada en su contra, porque no hacerlo solo llevaría a normalizar el lodazal que algunos buscan implantar como constante en este proceso electoral que apenas empieza.
Mil gracias, hasta el próximo lunes.
jeperalta@plazajuarez.mx/historico/historico
@JavierEPeralta