TULA DE ALLENDE
Un hombre que responde al nombre de Sergio “C” de 55 años de edad, las mantenía en condiciones precarias, las golpeaba y les quitaba el dinero que conseguían en la calle
El pasado fin de semana, una persona fue detenida, tras mantener encerradas a dos mujeres, a quienes obligaba a pedir limosna, para luego despojarlas del dinero que lograban recolectar. Los hechos sucedieron la tarde del sábado en la colonia Infonavit en San Marcos.
Elementos de la Policía Municipal informaron que recibieron el reporte de que dos mujeres se encontraban encerradas, por lo que acudieron atender el reporte en el domicilio ubicado en la calle Aseguradora 9 de la citada colonia.
Luego de que vecinos se percataran de que la puerta estaba con cadena y candado. Decidieron dar parte al Ministerio Público para atendiera el reporte, ya que era evidente que las dos mujeres estaban privadas de su libertad.
Por lo anterior, se informó que al momento de estar presente la autoridad investigadora en el domicilio donde estaban encerradas bajo llave las mujeres de nombres Elia y Bertha, ambas de 49 años, llegó el presunto responsable quien responde al nombre de Sergio “C” quien fue señalado de maltratarlas, por lo que fue asegurado de manera inmediata.
Bertha dijo ser esposa del detenido y que Elia padece de sus facultades mentales, pero que ambas eran obligadas a recolectar botellas de plástico y a pedir limosna. Y una vez terminada la jornada laboral que dijeron les imponía Sergio, las golpeaba para despojarlas del dinero y las dejaba encerradas con cadena y candado, mientras el salía a la calle con libertad.
Cabe destacar que las mujeres dormían en el piso y que las condiciones en que vivían son completamente precarias, por lo que al realizar la indagatoria y señalar a Sergio como el presunto responsable de la explotación, maltrato y la privación de la liberad, este fue asegurado para que responda por sus actos.
Finalmente los vecinos señalaron que el hombre de 55 años, quien también pedía limosna en las calles, es una persona agresiva, ya que si la gente se negaba a darle dinero comenzaba a maldecirlos o bien ya encarrerado hasta insultos profería.