Lo de pedir inmunidad a cambio de declarar en una investigación del FBI y otra del Senado de EU suena a película de gánsteres. La última persona que cabría esperar recurriendo a ese sistema es el que hasta hace un mes y medio fue consejero de Seguridad Nacional de EU. Pero así ha sido.
El general retirado y ex mano derecha de Donald Trump, Mike Flynn, lo ha solicitado en el caso de la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales de noviembre pasado, que ya está empezando a ser calificado como el ‘Rusiagate’, en recuerdo del Watergate, el escándalo que costó la presidencia a Richard Nixon. Y se lo han denegado.
Así lo afirmó el viernes la cadena de televisión NBC, citando a fuentes anónimas tanto del Comité de Inteligencia del Senado como del FBI. La razón es que en EU es muy inusual dar inmunidad a una persona que está siendo investigada si antes no se sabe si lo que esa persona va a decir es relevante para el caso. En otras palabras: Flynn está tratando de protegerse al máximo.