Home Nuestra Palabra REAPERTURA DE LA NORMAL EL MEXE: CONQUISTA DEL MOVIMIENTO SOCIAL

REAPERTURA DE LA NORMAL EL MEXE: CONQUISTA DEL MOVIMIENTO SOCIAL

0

 •    El “Mexe” y el resto de escuelas normales era un internado donde llegaron jóvenes desposeídos gracias a que el modelo consistía en un internado; ahí  se formaron maestros que regresaban a regiones pobres e incomunicadas, principalmente indígenas, lo que tenía un efecto fuertemente reivindicador; también se formaron líderes sociales emblemáticos como Genaro Vázquez y Lucio Cabañas


Fue primero una promesa de campaña y después un anuncio del nuevo gobierno de AMLO la reapertura de la emblemática Escuela Normal del Mexe, que en los próximos días puede concretarse, sin duda una reivindicación a las demandas de sectores populares y un triunfo del movimiento social, principalmente del magisterio democrático. El violento cierre de esta escuela fue resultado de “políticas educativas” neoliberales para exterminar experiencias de “educación popular”, a sangre y fuego, como también se mostró contra la Normal de Ayotzinapa.
La Escuela Normal “Luis Villareal”, El Mexe, conocida más por el nombre del poblado en que fue ubicada, en el municipio Francisco I. Madero, Hidalgo, en 1926 en pleno desarrollo de la etapa posterior a la revolución mexicana, cuando lentamente se extendía el sistema educativo. Nació como una escuela rural para estudiantes indígenas y campesinos de extracción humilde, y posteriormente se modificó en Normal Rural donde se formaron extensas generaciones de profesores que después se convirtieron en gobernadores, senadores, diputados y líderes políticos, que se enriquecieron dando la espalda a los valores de la educación popular.
El “Mexe” y el resto de escuelas normales era un internado donde llegaron jóvenes desposeídos gracias a que el modelo consistía en un internado; ahí  se formaron maestros que regresaban a regiones pobres e incomunicadas, principalmente indígenas, lo que tenía un efecto fuertemente reivindicador; también se formaron líderes sociales emblemáticos como Genaro Vázquez y Lucio Cabañas. Era una escuela en condiciones precarias, con bajo presupuesto, cada año se movilizaban por obtener una mejor situación educativa y becas.
La alianza de Vicente Fox y Elba Esther Gordillo declararon la guerra contra las escuelas normales rurales, batalla a la que se sumó Felipe Calderón, y no pocos estados encontraron gobernadores serviles que se sumaron a las agresiones. En el 2000 el gobierno de Núñez Soto inició una escalada violenta contra El Mexe y los estudiantes.
Las represalias contra la Normal El Mexe continuó en el gobierno de Miguel Ángel Osorio Chong quien inmediatamente como gobernador ordenó auditorias y nuevos “proyectos”  educativos que de inmediatamente fueron rechazados por la comunidad estudiantil. El 2007 fue un año de alta conflictividad; se produjeron fuertes movilizaciones, inclusive otras escuelas normales se solidarizaron.
La respuesta gubernamental fue enérgica y desproporcionada: apresamiento a los líderes estudiantiles, despojo policiaco del plantel, campaña de medios y agresiones directas como el incendio de sus dos autobuses emblemáticos “Los guerrilleros 1 y 2”. La protesta social no prosperó: Osorio cerró la histórica Normal Superior y en su lugar estableció una Universidad Politécnica para formar estudiantes en turismo. Esto formó parte de la estrategia educativa de Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo.
En el cierre de la Normal El Mexe se encuentra no solo una línea de criminalización de la protesta a pesar de que se hablaba de un sexenio de “negociación política”, donde predominó la intolerancia hacia expresiones y movilizaciones sociales que se fueron extendiendo en los diferentes puntos de la entidad sino principalmente quiso extirpar uno los últimos bastiones del pensamiento social y popular construidos por generaciones de maestros.
El plan de reapertura de El Mexe forma parte de las 100 nuevas universidades del gobierno de AMLO empero no es completo, el proyecto no contempla el internado que hacía posible que jóvenes de escasos recursos de las regiones pobres de Hidalgo, sin embargo el reinicio de esta escuela es un bálsamo para los luchadores sociales y la CNTE, contiene un fuerte simbolismo que reivindica un proyecto de educación popular que debe ser respaldado y continuado, las comunidades indígenas esperan la educación de calidad.