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Realizan el segundo concurso del “Cocol más grande”

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TIZAYUCA
    •     En la feria gastronómica y artesanal en Honor al Divino Salvador 2018, se realizó por segunda ocasión el certamen del tradicional pan


La Parroquia del Divino Salvador, organizó el segundo concurso del “Cocol más grande” en el marco de la feria gastronómica y artesanal en Honor al Divino Salvador 2018; que inició a las 22 horas del pasado sábado en el atrio de la Iglesia.

El concurso estaba programado a las 16 horas; pero debido al clima, se pospuso para un par de horas más tarde, posteriormente explicaron que la palabra cocol proviene del náhuatl y significa apapacho o cariño, aunque anteriormente la gente tenía el concepto de cocolazo que se entendía como “fregadazo”, el cocol es un pan que tiene forma de rombo, una corteza dura, centro suave con sabor a anís y piloncillo, canela.

El premio del concurso se lo llevó Miguel Monter Gutiérrez, vendedor de cocoles en el municipio, quién presentó el cocol más grande, fue horneado en una sola pieza en horno de bóveda. El cocol peso cinco kilos,  las medidas fueron de 90 centímetros de largo por 60 de ancho, no fue posible hacerlo más grande porque la cavidad de la entrada del horno es pequeña.

Antes de entregar el premio al ganador, la presentadora recordó a los presentes que la familia de Miguel Monter Gutiérrez, se ha dedicado por muchos años a vender el tradicional cocol que representa a los tizayuquenses.

Agregó, que su padre el señor Silvano Monter Barrera, fue quien le enseñó a elaborarlos, y sus hijos continuaron haciendo el cocol con el arte de la panadería que hasta el momento prevalece en la región.

En su intervención, Miguel Monter Gutiérrez, expresó su agradecimiento en tanto las autoridades parroquiales le entregaron un obsequio y su reconocimiento por su participación. El público en general presenció cómo partieron el cocol más grande; que compartieron para que lo degustaran y a pesar del mal clima  no decayó el ánimo para festejar.

Finalmente, a un costado de la entrada de la Iglesia, vendieron bolsas de cocoles, puerquitos, polvorones y conchas en un ambiente de fiesta y sobre todo familiar.