Home Nuestra Palabra Miguel Rosales ¡Qué Divina Comedia…!

¡Qué Divina Comedia…!

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En una visita casi forzada que tuve que hacer a la zona centro de la capital del Estado de Hidalgo, Pachuca, el que esto escribe esperaba encontrarme con los típicos congestionamientos viales, con las desesperadas carreras del transporte público para ganarse el pasaje, pues la Bella Airosa, aunque todavía no es una ciudad muy grande, si es presa de un enorme movimiento de gente a cualquier hora del día y parte de la noche.

 

 

Pero cual sería mi sorpresa al observar que estas vacaciones de Semana Santa representaron un respiro no solamente para la población escolar, sino también para la población en general que ordinariamente tienen que lidiar con un sinfín de problemas cotidianos, conflictos que, cuando menos en esta semana, pasaron a la historia.

 

Estos días se han caracterizado por su cordialidad y buenos modales de todos los que han podido bajar su nivel de estrés a causa de disfrutar las esperadas vacaciones; muchos de nuestros paisanos aprovechando estos días de asueto prefirieron salir de esta ciudad capital, seguramente para presenciar las representaciones de la “Pasión y Muerte de Cristo” que en otros Estados de la República se presentan, de ser así, ¡excelente¡, que disfruten su viaje, pero es bueno recordarles que también en Pachuca hace aire, ¡y bastante aire!, pues la tradicional representación de los habitantes de Cubitos o del Arbolito no le pide nada a otros lugares.

 

Precisamente por esta tregua vacacional también había decidido hacer una tregua en mis comentarios a la política Nacional y Estatal, sin embargo, la fuerza de los hechos políticos que aún guardo en mi memoria, me llevan irremediablemente a relacionarlos con cualquier actividad de distracción que pretendo realizar en estos días de asueto, incluso en la lectura que hago de un autor clásico lo relaciono con la política y sus actores principales, por ejemplo, en la obra cumbre de Dante Alighieri, “La Divina Comedia”, definitivamente no me es posible desligarla del acontecer nacional.

 

¿Será mi inercia política un castigo del Gran Arquitecto del Universo por haberme atrevido a reconocer la obstinación de AMLO en su particular “lucha” en contra de cualquier molino de viento?, tal es el caso que al ir leyendo la Divina Comedia en cada uno de los 9 círculos que integran el Mundo del Infierno, necesariamente me vienen a la mente el nombre de algunas personas o algunos hechos relevantes de la política.

 

Por ejemplo, en el Primer Círculo, en donde se encuentran “las personas que no fueron bautizadas”, mi imaginación vuela enseguida hacia el tema de la despenalización del aborto, en donde algunos ni siquiera tendrán la oportunidad de saber cuál fue la causa de su asesinato, claro, sería una desvergüenza decirles que su muerte obedeció a que representaban una limitante al proyecto de vida de sus padres.

 

Al leer el Segundo Círculo, en donde se encuentran los “Lujuriosos”, pienso de inmediato en todos los sacerdotes y personas que han sido acusados de pederastas, los cuales en el mundo terreno han encontrado complicidad para evitar su persecución, pero que en este círculo infernal seguramente pagarán sus fechorías gente como algún precandidato hidalguense bajado del carro completo de la nominación

 

Al revisar el Tercer Círculo, en donde se encuentran “los glotones, los soberbios y los envidiosos”, pienso que ahí ya le están apartando un lugar a los que han encarecido el transporte público en Pachuca, pues lo han hecho de tal manera que dan la impresión que en esta acción lo que menos importa es la gente de escasos recursos económicos.

 

En mi incursión en la lectura del Cuarto Círculo, en donde se castiga la “avaricia”, veo necesariamente a los dirigentes de todos los Partidos Políticos, quienes no tienen “llenadero” en cuanto a la obtención de prerrogativas económicas se refiere, ahí no aplica la austeridad .

 

En el Quinto Círculo, en donde se castiga a los “orgullosos y a los materialistas”, veo caminar a los dirigentes sindicales, quienes no piensan en sus agremiados tanto como en los beneficios personales que el liderazgo les concede.

 

En el Sexto Círculo, lugar donde se envía a los herejes, Ahí están todos aquellos que solo van a misa para dejarse ver ante el electorado y justificar que su próxima monarquía será “gracias a Dios”

 

El Séptimo Círculo, destinado para los “violentos e injuriosos”, no me cabe la menor duda, ese sería un excelente lugar para que se lleve a cabo la siguiente Convención Nacional de Demócrata y Republicanos.

 

El Octavo Círculo, lugar donde se encuentra a los “fraudulentos, los rufianes, los aduladores, los deshonrosos, los adivinos, los que trafican con la justicia, los hipócritas, los ladrones, los consejeros, los charlatanes, falsarios y los cortesanos”, creo que es el lugar adecuado para toda la clase política nacional, pues esta casta sagrada, desde luego santificada por ellos mismos, encuentran en este círculo una amplia gama de posibilidades de acuerdo al traje que quieran ponerse, aquí vemos a los madrugadores, a los besamanos de los madrugadores, a los inspectores de la calidad de obras públicas, e inclusive a profesores futuristas.

 

En el Noveno y último círculo del infierno está destinado para los “traidores”. Sin darle más vuelta al asunto, veo a mucho trapecista político, sobre todo a los que gustan de criticar todo lo que hacen sus contrincante sin ver que su propia actuación es totalmente improductiva, ¿conocen algún político en Hidalgo con esas características?.

 

Por hoy me despido, no vaya a ser que me vayan a ganar mi lugar en el Paraíso.

 

Lic. Miguel:. Rosales:. Pérez:.