
¡Solo Peña se atrevió a tanto!
Uno pensaría, que los triángulos amorosos solo se limitaban a las telenovelas, la rosa de Guadalupe y las clases sociales menos privilegiadas, donde el amor, el desamor, el contrabando y la traición, andan en el aire. Historias, donde “la otra” es la antagonista de la historia, que pese a sus coqueteos y vericuetos de sube y baja, dan intensidad al melodrama, que nos tienen todas las noches comiéndonos las uñas para conocer el desenlace, donde la villana, normalmente, además de unas cachetadas guajoloteras, terminan en la prisión o en algún manicomio, pero al final, triunfa el amor.
Pero la realidad supera a veces la ficción y quién diría, que seríamos testigos en primera fila, de un conflicto nivel “Casos de la Vida Real”, donde el desgraciado, se le quedaría corto a la Señorita Laura. No es que uno esté exento de sucumbir al amor, a los encantos y a unos ojos pispiretos, digo, la vista es muy natural, pero cuando se trata de un político, cobra otra connotación (sobretodo cuando se maneja la doble moral), porque una vez que saltan a la vida pública, se convierten en entes morales, buenos ejemplos y hasta un modelo aspiracionista, donde más de una mamá se encarga de decirle a sus retoños, ¡cuando crezcas, quiero seas como aquél o aquella!, ¡trabaja duro y estudia m´ijo, para que seas como el lic!
No es que Edmundo Ramírez, candidato del PAN a la presidencia municipal de Ixmiquilpan, haya tenido la moral distraída, ni el sí muy flojo, el problema fue, no haber enfrentado sus líos amorosos con entereza y caballerosidad, para que el tema quedara en un conflicto de alcoba, resuelto en cuatro paredes, sino permitir que saltara a la luz pública, provocando un enredo, del que hoy la sociedad y medios de comunicación convirtieran su campaña, en un circo, en un asunto de chismerío, de estira y afloja, esperando el desenlace, para ver con quién se queda el protagonista.
Y para echarle más leña al fuego, el candidato recurrió a la estrategia de Lord Peña (que Dios lo guarde y se le olvide donde), de poner a su esposa a defenderlo, mandando un mensaje de lo felices que son en su matrimonio (lea con sarcasmo), lo que sus asesores no le dijeron, que la medida desesperada, no funciona y al contrario, genera más confusión, además del odio jarocho de los resentidos sociales, por recurrir a unas enaguas para salvar su poca credibilidad, dignidad o el poco prestigio que le queda.
Y lo peor, culpando a quien fuera su capillita, (altanera, preciosa y orgullosa), como la responsable de todas sus desgracias, colocando así a la mujer, como su enemigo público, sin darse cuenta que, con este mensaje ubica a este sector al margen de su agenda y que sus políticas en favor de las mujeres, no son más que una estrategia electorera y de dientes para afuera.
Sus ¡cómplices al rescate!, o sea el PRD, el partido de la morralla política, ya recapacitaron y no es que no sean machistas ni ojos alegres, al darse cuenta que el golpe mediático dejó a su candidato en la lona, se dieron color y como solo ellos lo saben hacer, ya negociaron con el PRI, dejando a su candidato, con soledad, angustia y desesperación.
En corto:
- Quienes huyeron del candidato del PAN a la presidencia municipal de Ixmiquilpan, fue Juan Ortiz y militantes del PRD. El día de la rueda de prensa cuando fue acusado el candidato de violencia de género, al terminar el encuentro con medios de comunicación, después de recibir una llamada telefónica, el ex diputado literal salió corriendo del lugar, dejándolo solo.
- Muchas Felicidades a todas las mamás en su día.
Sígueme en Twitter:
@MarkoCabanas