La Fórmula Uno inicia una era. Nuevos reglamentos y automóviles más anchos y mejor equipados son las características principales que harán de la temporada 2017 una de las más recordadas.
Lo primordial para la categoría más importante del automovilismo es entregar aún más espectáculo para sus seguidores. Los bólidos serán más anchos y planos. Con la tecnología aumentarán su velocidad. Las vueltas se correrán de tres a cinco segundos más rápido.
Los neumáticos también crecieron. Los delanteros aumentaron de 245 milímetros a 305 mm. Los traseros de 325 a 405 mm. Esto permitirá que los bólidos puedan pasar más rápido por las curvas.
El calendario es de 20 fechas. Hoy por la noche se corre la primera, en Melbourne, Australia, y el 26 de noviembre, en Abu Dhabi, la última.
Lewis Hamilton, de Mercedes, es el gran favorito para llevarse el título mundial. Con el retiro de su ex compañero y actual monarca, Nico Rosberg, el británico tiene una ventaja sobre los otros volantes para conseguir su cuarto campeonato, tercero con la escudería teutona.
Su nuevo coequipero será el finlandés Valtteri Bottas, quien tendrá el complicado trabajo de llenar el asiento que ocupó Rosberg por siete campañas en las que ganó un campeonato.
Muy cerca de ellos estarán Red Bull Racing y Ferrari. Ambos con intención de quitarle el reinado al equipo teutón.
Los austriacos cuentan con esa sangre joven de impulso. El australiano Daniel Ricciardo y el belga Max Verstappen están ansiosos por derrumbar a Mercedes.
Ferrari, como cada año, promete calidad. Los experimentados Sebastian Vettel, tetracampeón mundial con Red Bull de 2010 a 2013, y Kimi Räikkönen, monarca en 2007, son la esperanza de una escudería que quiere regresar a lo más alto de la máxima categoría. Recuperar esa esencia que, en casi una década, ya no destaca. Tanto el alemán como el finlandés han quedado cortos.