#ENTRE EL CALLEJÓN Y EL TENDIDO
- PORQUE los “Toreros Modestos” siempre serán toreros cuña, ellos no tiene fechas por delante que perder
DATO
La palabra “Modesto”; cita en primer término “Virtud que modera
Toreros con enorme potencial para destacar en la Fiesta Brava no son tomados en cuenta por las empresas.
Inexplicablemente se les niegan lugares en las corridas de postín.
Estimados Amigos, con el placer de saludarles desde este espacio de Plaza Juárez. La Real Academia de la lengua Española da tres acepciones a la palabra “Modesto”; cita en primer término “Virtud que modera, templa y regla, las acciones externas, conteniendo al hombre, en los límites de su estado, según lo conveniente a él”, a continuación señala “Cualidad de humilde, falta de engreimiento o de vanidad” y finalmente “Pobreza, escasez de medios, recursos, bienes, etc.”
En la Fiesta Brava bien caben esas tres definiciones de la Real Academia de “Modesto”, para definir el momento que guardan los coletas en su profesión, dicho de otra manera el sitio que ocupan en el escalafón. Así tenemos a en el primera concepto, al Torero encumbrado cuya “Modestia” se mantiene en los límites de su estado, según su conveniencia.
En cuanto a la segunda definición, ahí están aquellos diestros que aun habiendo alcanzando un sitio de relevancia dentro de la Fiesta mantiene su cualidad de humilde, sin engreimiento o vanidad, se deja “querer” de la gente, convive con sus antiguos compañeros de inicios en el toreo, regala sonrisas a diestra y siniestra, reparte autógrafos y comparte fotografías con los aficionados, ya en la plaza, ya en la calle.
Por lo que respecta a los diestros del grupo que se ubica dentro de la tercera acepción, representan, en sí mismos, una representación trágica del querer, poder y no ser, son los peyorativamente llamados, por empresarios, periodistas y aficionados los “Toreros Modestos”, la enorme mayoría de ellos llenos de pobreza y escasez económica, pero todos carentes de los medios necesarios para poder torear como debiera corresponderles, ya sea por falta de un adecuado apoderamiento, ya por ser víctimas de los celos profesionales de las “figuras” del toreo, y que paulatinamente fueron cayendo en el infausto circulo
vicioso de no torear porque no los ponen y no los ponen por no torear, pasándose la vida en un ir y venir tocando puertas que no se han de abrir
Son Toreros siempre dispuestos a las sustituciones, que durante las temporadas taurinas, Abril-Octubre en Europa y Octubre-Marzo en América, duermen con la espuerta preparada esperando, muchas veces en vano, ser llamados para torear en lugar de un compañero lesionado, enfermo o con fechas encimadas; que se conforman con “hacer campo”, cuando son invitados a “tentar” por algún ganadero altruista, o colados con algún amigo en mejor posición.
Toreros, todos, con valor, calidad en su toreo, determinación y deseos de agradar, que no les interesa enfrentarse a toracos de cualquier procedencia actuando en pueblos perdidos en la geografía taurina, Toreros -algunos de ellos ya no tan jóvenes- que se aferran a su afición y a la ilusión que aún conservan por torear buscando lograrse un sitio importante en la Fiesta Brava, que en las pocas fechas que logran “ligar” en la temporada deben aceptar las condiciones que les imponen las administraciones de las figuras, que pasan las tardes de infinidad de domingos rumiando su impotencia al ver como un puñado de elegidos desaprovechan oportunidades sin el menor rubor, con la certeza de que mañana o pasado ya tienen otra fecha para “probar suerte”.
Toreros que las empresas para quitárselos de encima les inventan “jueves taurinos” con corridas de concurso de “orejas de oro”, enfrentándolos a encierros que no ofrecen garantía de triunfo y que sin embargo ellos lo buscan por todos los medios, toreros que bien pudieran ser incluidos en ternas al lado de dos figuras del toreo y seguramente no desmerecerían en sus actuaciones, pero probablemente ese sea el temor de aquellos que están toreando por encima de las 40 tardes al año, que uno de los “Toreros Modestos” les pueda quitar el sitio o que les apriete fuerte y los obligue a “arrimarse”.
Porque los “Toreros Modestos” siempre serán toreros cuña, ellos no tiene fechas por delante que perder, la fecha más importante es la tarde en que torean y seguramente sin importantes que pudiera ser la última.
Por ahí nos vemos ENTRE EL CALLEJÓN Y EL TENDIDO si Dios lo permite.