
El Centro Cultural el Ferrocarril ha lucido desangelado, pese a ser la sede tradicional de la edición 23 de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, misma que fue inaugurada el pasado 13 de octubre y concluirá el cinco de noviembre.
Luego de un recorrido por sus instalaciones, el corredor en donde están instaladas las editoriales con la exhibición de sus ejemplares para la comercialización, la afluencia de gente es poca.
De acuerdo con el testimonio de los escasos asistentes, la cultura y la lectura, sigue siendo un tema olvidado por la población, además de que en el caso de la Feria del Libro, la promoción ha sido insuficiente; asimismo puntualizaron que los asistentes son invitados de los mismos artistas.
Misma situación ocurre con las presentaciones editoriales, las cuales se desarrollan en una carpa al final del Centro Cultural el Ferrocarril.
En tanto, algunos de los artistas que se presentan en el foro principal del recinto, han denunciado falta de atención de parte de personal de la Secretaría de Cultura, pues pese a que son citados a una hora para pruebas de sonido, no hay personas que los asistan.
En algunos otros casos han señalado que sus presentaciones han sido derivado de conversaciones de conocidos quienes les muestran la cartelera en donde viene el día y hora de su presentación, y no han sido avisado por la dependencia encargada de la Feria.