Desde el pasado jueves, comerciantes informales de la tercera edad se instalan en la explanada del edificio de la antigua Presidencia, a un costado del mercado Primero de Mayo, sin embargo, aseguran que tienen autorizado establecerse en un horario de siete a once de la mañana, tiempo en el que no pueden tener buena venta de sus productos.
Insatisfechos por estas acciones, los mercaderes provenientes de comunidades de la capital piden que les amplíen su horario de venta, al menos hasta la una de la tarde, ya que por la mañana las ventas son pocas y apenas alcanzan a solventar su pasaje, aunado a que los productos que comercializan son perecederos.
Informaron que el acuerdo al que llegaron con la presidencia fue permitirles instalarse únicamente a personas de la tercera edad sobre la acera del antiguo Palacio Municipal donde alrededor de 10 comerciantes, mayores de 60 años, ofrecen su mercancía de cosecha tales como nopales, flores, hongos, espinacas y demás.
No obstante, refieren que la afluencia de personas comienza a las once de la mañana cuando los comercios en general ya abrieron sus puertas, por lo que apenas pueden sacar treinta pesos diarios y son retirados “cuando empieza la venta fuerte”, razón por la que piden se les permita vender hasta la una de la tarde y poder solventar su trabajo, dice la señora María García.
Es así, como supervisores del Ayuntamiento acuden al sitio a las once de la mañana y comienzan a pedirles que se retiren o se dirijan a otros espacios “don Rigo nos dice que nos vayamos hasta el asta bandera a vender”, comentan los comerciantes molestos, quienes añaden que “no ha sido parejo el retiro”, ya que algunos comerciantes aún siguen colocándose sobre la vía pública sin ser retirados.