Consideraron que “está pendiente el trasfondo del modelo educativo ” y en tal sentido “ofrecemos, nuevamente a toda la sociedad mexicana el contenido del documento Educar para una Nueva Sociedad, que los obispos de México presentamos en 2012. En que se tratan cuatro temas fundamentales: ¿qué es educar? ¿a quién se educa? ¿Cómo se educa? Y la relación fundamental entre educación y participación social”.
Tras subrayar que “es fundamental que coadyuvemos para que todos tengan mejores condiciones de trabajo”, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) llamó “a todos los docentes para que defiendan el ejercicio de su vocación, ante cualquier otro valor o interés”.
El cardenal, José Francisco Cardenal Robles Ortega, presidente de la CEM, Alfonso Miranda Guardiola, secretario general del organismo y el cardenal Alberto Cardenal Suárez Inda, responsable de la Dimensión de Pastoral Educativa del episcopado, indicaron que “las luchas sindicales y gremiales deben encontrar caminos mucho más creativos y propositivos”.
Aseguraron que “dejar a un niño sin clases es un gran contrasentido” y que es “urgente utilizar la pedagogía de la compasión, que parte de la comprensión y promoción del otro, para resolver conflictos o adversidades”.
A través de siete puntos, la CEM dijo que reconoce que la “reforma educativa impulsada por este gobierno tiene aspectos positivos y otros que pueden mejorarse”. Según los obispos del país esa normativa “es un primer paso en el largo camino que debemos recorrer para alcanzar niveles educativos más dignos”.
Los jerarcas católicos remarcaron que es “necesario escuchar y analizar los cambios que requiera para que sea, en efecto, una reforma más integral y justa para todos”, por lo que “llamamos a todos los actores de la sociedad a participar con ecuanimidad, sumo interés y amplia responsabilidad en las etapas subsecuentes”.
Destacaron que “lo prioritario en materia educativa es abrir espacios para que gobierno y sociedad, conjuntamente, decidan, de modo realista, los pasos a seguir en esta materia estratégica”.
Insistieron en que “México es muy diverso y requiere tratamientos diferenciados, según costumbres, realidades históricas, y por supuesto las exigencias de la educación en estos tiempos”.