- “Es el único éxito de la política ambiental de las últimas décadas”
El hoyo en la capa de ozono que se cerró hace días se ubica en el Ártico, una masa de hielo que flota sobre el mar en el Polo Norte del planeta, explicó Graciela Raga, investigadora del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM.
“Se cerró por cuestiones dinámicas, cuando las ondas y flujo de los vientos dieron lugar a que se rompiera el vórtice en la estratósfera del Polo Norte”, dijo la especialista.
Detalló además que el hoyo sobre la Antártida, en el Polo Sur, continúa su cierre paulatino desde hace 30 años, cuando se suspendió en el planeta el uso de los clorofluorocarbonos, compuestos químicos que destruyen esta capa como filtro natural que nos protege de la radiación ultravioleta, para no dejarnos expuestos.
En general, durante el invierno, sin luz solar, las temperaturas llegan hasta 80 grados bajo cero, y se forman nubes estratosféricas polares que destruyen el ozono. Cuando llega la primavera en cada hemisferio, se produce también la destrucción acelerada del ozono del aire que ha quedado encerrado por el vórtice polar.
La radiación ultravioleta que emite el Sol es importante en las condiciones climáticas, el balance energético y el equilibrio natural del planeta.
En tanto, el hoyo sobre la Antártida, que nos afecta porque deja pasar la luz ultravioleta, dañina para la vida, se está recuperado lentamente. “Es el único éxito de la política ambiental a nivel internacional de las últimas décadas”, concluyó.