El Parlamento de la región belga de Valonia votó ayer a favor de la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Canadá, conocido como CETA. De esta forma, pone fin al bloqueo que había amenazado con destruir el pacto, que la Unión lleva siete años negociando.
Los diputados valones habían liderado la oposición en Bélgica al acuerdo. Ayer, el Ejecutivo federal belga anunció que había logrado un acuerdo con Valonia, que levantaría su veto. Este viernes, 58 parlamentarios han aprobado una moción que otorga plenos poderes al Gobierno federal para proceder a la firma del acuerdo. Cinco diputados han votado en contra.
Para que el CETA sea firmado —y posteriormente ratificado— es necesario que los 28 Estados de la UE aprueben el acuerdo. En algunos casos, como el de Bélgica, también es necesario que los Parlamentos regionales respalden el pacto. Al Gobierno federal de Bélgica le era imposible, por tanto, dar su consentimiento al acuerdo. Valonia ha sido la primera de las tres comunidades en Bélgica en dar el visto bueno a la firma del tratado. El respaldo de Valonia, tras cuatro horas de debate, sugiere que el resto también dará su apoyo.