EL SANCHO
Una vez se encontraban en el comedor de la mina de San Juan Pachuca: Antonio “El Loco”, Jesús “El Cuervo”, Juanito el encargado y Bardomiano “El Baldo”, quien al cubrirse la nariz y la boca con la franela, se le notaba la cara hinchada, un ojo cerrado, tenía en todo el cuerpo raspado. Parece que lo había arrastrado un caballo de espalda, de frente y de cola. “El Loco” era su mejor amigo y muy preocupado, le decía: