
Las mismas porquerías
POR: EL PEQUEÑO TIMMY
Qué rápido se pasa el tiempo, los diputados de la 64 Legislatura ya se van, se les acabó la beca a aquellos y aquellas que ni políticos ni diputados fueron. Se acabaron los eventos culturales para los “cuates” y se acabó el olor a garnacha tras banderas, ahí donde los diputados se “perdían” a media sesión para salir a desayunar, no se fueran a mal pasar tras sesiones que a lo mucho duraban tres horas.
Parece que fue ayer cuando los pobres reporteros y fotogŕafos fueron alcanzados por los gases lacrimógenos aventados por los granaderos cuando en la 63 Legislatura se llevaba a cabo la sesión para “democratizar” la Junta de Gobierno y hacer que esta fuera presidida por las tres primeras fuerzas políticas dentro del Congreso.
Como olvidar el “albazo” que les dieron a los Morenistas que posteriormente triunfantes entrarían al Congreso, y la trifulca que se armaría en las primeras sesiones, en la que el diputado y ex rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) quedó evidenciado como un títere que sin la orden de la garza de alas truncas no movía un solo dedo.
Hasta parece que fue ayer cuando “La Paloma” se voló la barda para entrar al salón de plenos sin saber que podía hacer, sola y sin el respaldo de nadie, como sigue siendo, ya que ella se engañe de que miles le han dado su voto, solo refleja la ignorancia que ha relucido desde el primer día en que ocupó una curul, a ella como a muchos se les subió la fama, y también el poder, que aunque efímero lo tuvieron por un tiempo.
Y ni como olvidar el calcetín que dejaba escapar el dedo gordo del pie de la diputada Lucero Ambrocio, quien postrada enfrente del Congreso esperaba auxilio tras ser lesionada esa tarde de julio, en la que la sesión cambió de sede y se aprobó que la Junta de Gobierno fuera rotativa. En esa, la 63 Legislatura en la que panistas y priístas que se decían leales a su partido sacaron la casta y se aliaron con Morena, cuadros inolvidables de la política hidalguense, en la que los Morenistas lloraron por no poder tener tres años la Junta de Gobierno pero tuvieron que tragarse su dolor porque no hay nad amás democrático que la rotación del poder.
Quedan pocas sesiones y el cinismo aumenta, las ocasiones en que se quedan sin quórum va en aumento, tal pareciera que ya se quieren ir a casa a “descansar”, sobre todo aquellos que fueron sacados del sarcófago de la política y perdieron toda credibilidad, aquellos que quedaron como cínicos, mentirosos y oportunistas.
Parece que fue ayer cuando se armó la trifulca en el Congreso y el diputado Julio Valera abrió las puertas para que perfiles como el de Adriana Flores tomara la tribuna mientras Corina Hernández asomaba el copete rojo para gritar “fuera Julio Valera” y esconder la cara tras banderas.
Momentos inolvidables fueron aquellos, cuando el diputado Asael se subió a tribuna con un kilo de huevo para decir lo que le faltaba al “morenista” de apellido Baptista, y ya no vamos a repetir perfiles porque el canto cristiano en vísperas del Día de Muertos es por lo único por lo que se recordará a cierta diputada.
Hoy, todo parece indicar que los morenistas se cansaron de la democracia, y han decidido buscar revertir la rotación de la Junta de Gobierno y quieren tenerla como en su momento la tuvo el PRI, tres años. Veamos cómo se comportan, porque si algo ha quedado claro con los perfiles del grupo universidad que se pusieron piel de morenista, es que son tan nefastos como aquellos a los que tanto criticaron. Veamos que sucede, porque aún queda tiempo de que se vean las mismas porquerías que algunos juraron nunca llegar a hacer.