
¡Se acabaron las campañas!
POR: EL PEQUEÑO TIMMY
¡Por fin! Y aunque algunos digan que les faltó tiempo, ¡por fin se acabaron las campañas! Los próximos días ya no veremos lobos disfrazados de ovejas acechando a los electores, simulando una empatía que nunca han tenido con las clases sociales más necesitadas. Tampoco escucharemos música robada a la que le cambiaron la letra para “hacerse populares”, y lo mejor es que ya no escucharemos lo mismo que siempre dicen; todo esto, al menos por tres días.
Como ya lo habíamos dicho en columnas anteriores a veces nos ponen a elegir el menos peor en lugar del mejor perfil, y quedan cascajos, mafiosos, perfiles reciclados a los que ya nadie les cree; sin embargo, al menos yo, siempre he creído en el poder que tiene el voto y el hacer uso de este en las urnas, anular un voto también deja una interesante lectura y es mejor anularlo nosotros con una sola tinta a que vengan a anularlo con tintas diferentes como ya sucedió una vez en Tulancingo.
Lo que yo considero estimados lectores y lectoras de este espacio, es que lo único que no es válido en esta democracia que para suerte o desgracia nos ha tocado vivir, es no acudir a las urnas por flojera, y encima argumentar con una estúpida expresión como: “para qué, si siempre ganan los mismos”. En las urnas nos toca ser valientes y votar por alguien o mandar a volar a todos, para luego tener toda la autoridad moral para decir yo no voté por ese o esa, y para exigir al que gane los resultados que haya prometido en campaña.
En reiteradas ocasiones, como ciudadanos es fácil echar culpas, pero, ¿qué tanto nos exigimos nosotros? Si no quieres ir a votar también es tu derecho no hacerlo pero entonces se debe asumir la responsabilidad de no haber participado en una elección, de haber sido causante de la propia censura y mordaza que en un futuro pŕoximo no te permitirá tener esa columna moral para quejarse y hacer los señalamientos en contra de una clase política a la que tu dejaste pasar en las urnas.
Desde hace años en México los candidatos y candidatas a todos los cargos populares posibles no ganan con los votos que se obtienen en las urnas sino con el silencio de aquellos que no acudieron a votar, el no ir a votar implica el triunfo para muchos. Tenemos tres días sin campañas políticas, tres días que podrían significar un cambio en nuestro pensar, tres días para decidir ir a las urnas y votar por alguno o por ninguno pero el simple hecho de poner una marca en la boleta nos puede liberar de una carga invisible de impunidad.
Ayer se acabaron las campañas, en Hidalgo se elegirán 18 diputados locales en las urnas y 12 más de acuerdo a la votación que cada partido político saque en la contienda, en total 30 legisladores que seguramente muchos nos hemos preguntado “¿Para qué sirven?”. Pero le aseguro que también, muchos no hemos hecho nada para investigar ¿cuál es su función? También se elegirán siete diputados federales, así que el próximo 6 de junio tenemos la oportunidad de que nuestro voto sea contado, nuestro hartazgo en un voto nulo sea registrado o de que la impunidad y corrupción mantengan firme democracias en las que menos del 50 por ciento de los votantes participen.
Este 6 de junio hágalo como quiera, pero acuda a votar, por compromiso con usted, con su familia, con la sociedad, con el estado y con el país en el que nos ha tocado vivir, acuda a votar por este lugar en el que nos tocó nacer y por el que estamos siempre orgullosos, haga uso de su poder en las urnas y diga lo que tenga que decir mediante un voto para algún candidato o candidata o con la anulación del mismo para decir que ninguno lo convenció con sus propuestas. Es su derecho y también su obligación.