La Administración Obama quiere esclarecer el papel de Rusia en la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre. Una asesora del presidente Barack Obama desveló ayer la intención de entender qué ocurrió exactamente durante la tormentosa campaña electoral, y qué lecciones pueden extraerse.
La publicación de correos electrónicos robados dañó a la campaña de la candidata demócrata, Hillary Clinton. Los servicios de espionaje ven la mano rusa detrás de la operación. Obviamente Trump discrepa de esta conclusión.
“Es posible que hayamos cruzado un nuevo umbral, y nos corresponde tenerlo en cuenta, revisarlo, y llevar a cabo alguna acción complementaria, para entender lo que ocurrió y sacar las lecciones aprendidas”, dijo en un desayuno de prensa Lisa Monaco, consejera de Obama en antiterrorismo y seguridad interior, según The Washington Post.
La revisión de la Casa Blanca se suma a las peticiones de varios demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes para que el Gobierno de EU les proporcione informaciones más detalladas sobre la injerencia rusa y eventualmente desclasifique la información.
En paralelo, destacados republicanos en el Senado críticos con Trump, como John McCain, preparan una investigación sobre el caso, según el Post. Si llegan a ponerla en marcha, podría provocar un enfrentamiento con el presidente Trump, que debe jurar el cargo el 20 de enero.