En el Museo Nacional de Culturas Populares se puede ver desde este viernes la exposición Héroes y Cicatrices, resultado de dos talleres que el artista plástico Emiliano Gironella Parra llevó a cabo con alrededor de 50 hijos de policías federales caídos.
La exposición reúne alrededor de 88 piezas, entre óleos, acrílicos y esculturas en bronce, que fueron creadas e intervenidas primero por los niños y luego por el artista.
Esta muestra, explicó Gironella Parra, parte de dos talleres organizados en 2011 y 2013 por la Fundación Manos Manchadas de Pintura que él preside y que ha buscado ayudar a los hijos de los policías caídos o heridos en el cumplimiento de su deber a superar su duelo. Este ejercicio, comentó a este diario el artista, ha funcionado como una terapia artística para estos niños, así como para reconocer la labor de los policías cuya labor se ha estigmatizado en nuestra sociedad actual.
“México no reconoce a los niños y hay una gran herida entre la sociedad y la policía, pues tienen el estigma de que son corruptos cuando, en realidad, también hay policías que dan su vida y dejan familias atrás y no hay un reconocimiento social a ellos”, dijo.