
ALFIL NEGRO
Pasó lo que todo indicaba que iba al pasar en el caso del ex Procurador de justicia del país y ex gobernador de nuestro estado Jesús Murillo Karam, donde había dos posibilidades: que se determinara por parte del juez una vez vistas las pruebas a favor y en contra que no había materia para proseguir el caso y dejarlo libre, y la otra vincularlo a proceso, que no es otra cosa que admitir las acusaciones en contra y determinar que se inicie un juicio penal por las acusaciones, en su caso, de desaparición forzada, obstrucción a la justicia y tortura relativo a los 43 normalistas, en el que previa presentación de pruebas se preparará un juicio para desahogar toda la evidencia y por último el juzgador dictará sentencia.
No parecía haber otro camino, porque desde la mañańa cuando en la mañanera el Presidente habló de que Murillo dijera quién o quiénes le habían ordenado la verdad histórica, todo mundo entendió que la determinación ya había sido tomada en su caso, porque además dejarlo libre hubiera sido un golpe muy fuerte contra el Gobierno federal, que lo que menos quiere es perder imagen ante los ciudadanos y menos cuando se acercan fechas importantes en lo electoral.
LO QUE DIJO MURILLO
El ex gobernador ha sido contundente en sus afirmaciones hasta ahora conocidas. En la primera que se conoce fue la afirmación durante su detención en que le dice al titubeante personaje que lo detiene que señala “es una pena” y Murillo le contesta “ESTO ES POLÍTICO” en una afirmación que se debe entender como la apreciación del ex gobernador, en el sentido de que lo que mueve todo lo que se desarrolla no es por la justicia sino como parte de las estrategias de la lucha por el poder.
Y la segunda afirmación de Murillo es la que hizo ayer durante la audiencia donde fue ya vinculado a proceso “Y SIN EMBARGO NO HAN PODIDO TIRAR LA VERDAD HISTÓRICA”, con lo que señala que lo que él hizo en su investigación sobre el caso de los normalistas sigue vigente pese a todo lo que se diga o se invente.
Ya veremos la reacción en el estado y en el país, y desde luego de parte del PRI tan debilitado y ninguneado y con una división interna terrible por el tema de su dirigente nacional que parece en camino de difícil retorno.
Para lo que será el proceso se deben determinar y decidir en razón de muchas cosas que inciden para lo que se determine como factores fuertes como salud, edad y otras circunstancias.
El guión se cumplió cabalmente.
Y queda la sensación de que se impuso la idea de lucir una actitud de justicia sin límites, aunque para ello la ley sea lo de menos.
Y para ello nada mejor que lanzarse en contra de un personaje fuerte en historia y en hechos como Murillo.
Finalmente la historia pondrá a cada quien en el lugar que merezca y ahí lo que cuenta es la verdad no el poder que se haya tenido y que en su momento permite muchas cosas.