Días después de sufrir un paro cardíaco, la actriz estadounidense Carrie Fisher murió este martes a los 60 años.
Simon Halls, vocero de la familia, emitió un comunicado a nombre de Billie Lourd, la hija de Carrie.
“Con profunda tristeza es que Billie Lourd confirma que su amada madre Carrie Fisher murió a las 8:55 esta mañana. Fue amada por el mundo y se le extrañará profundamente. Toda nuestra familia les agradece sus pensamientos y oraciones”.
El pasado 23 de diciembre, durante un vuelo de Londres a Los Ángeles, Carrie sufrió un paro cardíaco.
Debbie Reynolds, madre de Carrie, informó el domingo que la actriz se encontraba estable.
Carrie Frances Fisher nació en Los Ángeles el 21 de octubre de 1956, hija de los cantantes y actores Eddie Fisher y Debbie Reynolds, debutó a los 13 años de edad en el filme televisivo “Debbie Reynolds and the sound of the children”.
Apareció en algunas producciones con su madre antes de empezar su primer trabajo de cine, cuando interpretó a la seductora joven de Warren Beatty en “Shampoo” (1975), de Hal Ashby.
En 1976 es elegida por George Lucas para interpretar a la “Princesa Leia” en “Star Wars”. Para interpretar dicho papel, se le pide bajar de peso.
Repitió a este famosos personaje en las continuaciones de la saga “El Imperio contraataca” (1980), “El retorno del Jedi” (1983) y 32 años más tarde, en “El Despertar de la Fuerza” (2015).
Es nominada en 1978 como Mejor Actriz por la Academia de Ciencia Ficción, Fantasía y Horror de EU.
Durante el rodaje de “El imperio contraataca” (1980) de la saga espacial, se intensifica su adicción a las drogas. Su doble de cuerpo es bautizado por el “crew” como Liz Coca.
Además de su actuación en “Star Wars”, participó en filmes como “Under the rainbow” al lado de Chevy Chase.
En 1985 le ofrecen papeles secundarios, aceptando algunos como en “El hombre con un zapato rojo”, protagonizada por Tom Hanks. Woody Allen la llama para “Hanna y sus hermanas”.
En 1991 es nominada al premio BAFTA en Guión Adaptado por “Postcards form the edge”, basado en un libro escrito por ella misma. La cinta es protagonizada por Meryl Streep, Shirley MacLane y Dennis Quaid.
A mediados de la década de los 90 se le diagnostica trastorno bipolar, problema que revela en su libro autobiográfico “Whishful drinking” que tiempo después sería llevado al teatro como comedia.