CINE DE AYER
Dentro de la espléndida retrospectiva dedicada al centenario del realizador Kon Ichikawa, organizada por la Cineteca Nacional y la Fundación Japón, llamó poderosamente la atención Conflagración, un filme realizado en 1958.
Se trata de una adaptación de la célebre novela El pabellón dorado de Yukio Mishima (1925-1970), fragmentos de la cuál habíamos visto en la biografía fílmica del escritor hecha por Paul Schraeder en 1985, y que está basada en un hecho real.
Goichi Mizoguchi (Raizo Ichikawa) es un jóven tímido y tartamudo, que tras la muerte de su padre, entra como novicio al templo Shukaku de Kyoto.
El director del lugar, Tayama Dosen (Ganjiro Nakamura) fue amigo de su padre y se siente obligado a ayudarlo.
Sin embargo, debido a su tartamudez sufre innumerables vejaciones de parte de sus compañeros y superiores.
Está consciente que debido a su tara, nunca podrá encargarse de un templo, como lo hizo su padre, además de que se avergüenza de su madre, una humilde campesina.
Ichikawa realiza un fascinante estudio sobre la falsa devoción y el mercantilismo de la religión, que sirve como atractivo turístico y que lleva a Mizoguchi a un acto extremo.
Enjo resulta pues un fascinante filme fotografiado en blanco y negro por Kazuo Miyawa, con música de Toshiro Mayuzumi que adapta fielmente a uno de los gigantes de la literatura japonesa.