Home General MIRADAS | “Siempre hay retos en la reparación y me fascinan los retos”: Jorge Ríos, reparador de calzado

MIRADAS | “Siempre hay retos en la reparación y me fascinan los retos”: Jorge Ríos, reparador de calzado

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MIRADAS | “Siempre hay retos en la reparación y me fascinan los retos”: Jorge Ríos, reparador de calzado

Jorge Ríos Ibarra, tiene 51 años de edad, y durante 14 años se ha dedicado al 100 por ciento al oficio de la reparación de calzado.

Recordó que inició a los 15 años de edad como algo pasajero, no porque en realidad le gustara, pues en esa edad los intereses están enfocados al juego y los amigos, no obstante señaló que fue hace 14 años cuando su padre le enseñó lo que le faltaba aprender y decidió dedicarse completamente al oficio.

Comentó “cuando mi papá y mi tío pusieron un negocio en el barrio de El Arbolito, ahí fue cuando fue nuestro primer contacto en la reparadora de calzado, pero en realidad no era tanta la emoción porque estaba en la adolescencia, nada más era de verlos trabajar, nos agarraban como sus ayudantes, me iba a la costura, le ayudaba a dar grasa pero era algo sencillo”.

Previo a establecerse como reparador de calzado, indicó que tuvo que migrar a Estados Unidos junto con su esposa y su hijo de 3 años y medio, en donde radicaron por 13 años, con el sueño de construir una casa para poder regresar a Pachuca.

Dijo “allá me dedicaba a la pintura de partes electrónicas y me vine para acá porque cuando los hijos crecen allá, es más difícil hacerlos cambiar de opinión, a mi hijo le faltaba prácticamente un año para entrar a la prepa, ya teníamos nuestra casa terminada, y le dije a mi hijo si se quería venir, la primera vez que se lo pregunte me dijo que si, la segunda ya lo dudó, así que lo que hicimos fue venirnos, el sueño fue ir y venir, nuestro sueño era la casa”.

Agregó “la ilusión siempre es tener una carrera, mis papás me dieron todo para terminar mis estudios, yo lo desaproveché porque nada más llegué hasta segundo semestre de prepa y ya no quise estudiar, empecé a trabajar y me gustó el dinero… jamás piensas en el futuro, sino en el momento, y gracias a Dios se me dio el oficio, porque hasta eso en la juventud tampoco me gustaba la reparación de calzado y cuando me fui al otro lado y regresé lo primero que se me vino a la cabeza fue dedicarme a la reparación de calzado”.

Ríos Ibarra detalló que una vez de regreso, su papá le enseñó todo sobre el oficio y “gracias a Dios mi papá siempre ha tenido trabajo, siempre hay retos en la reparación y me fascinan los retos, me fascinan los trabajos nuevos, y eso me gusta, la variedad de costuras y nunca  te aburres”.

Añadió “la relación con mi papá siempre ha sido padre, nos hemos llevado bien, nunca ha habido diferencias, me ha enseñado a hacerlo pero yo he tratado de mejorarlo, le agradezco  a mi papá todo lo que me ha enseñado y me ha dado y sigo trabajando con él”.

Puntualizó que tiene dos hijos, uno de ellos ingeniero civil y el otro, aunque ya no quiso estudiar, se desempeña como encargado de una ferretería “lo que me da gusto es que se dedican a lo que a ellos les gusta”.

Finalizó “es tiempo de salir de vacaciones porque tengo años desde que regresé que no salgo para nada, ni con mi esposa, soy feliz al 100 por ciento, agradecido por lo que la vida me da y Dios ha puesto en mi camino”.