HOMO POLITICUS
Me cago en la leche como dicen en España. La concentración de la riqueza, la desigualdad social y la pobreza en México son cada vez más lacerantes, sin que esto parezca preocuparle a nadie.
Pero mientras los pujidos son mayores, la puja hecha por Grupo Radio Centro y Cadena Tres, para alcanzar a convertir su señal en nuevas televisoras, sigue generando las preguntas y de fondo siguen siendo las mismas, ¿se acabará el oligopolio televisivo y los ciudadanos tendremos programas con mayor integridad política, educativa y cultural?, las respuestas son las mismas, por supuesto que ni madres.
Por el contrario, lo que veremos es una ampliación de la mierda, escoria y miseria humana que ha empobrecido la mente de la mayor parte de la ciudadanía que prácticamente como única entretención “segura”, se encuentra en su televisor y, señalo seguro, admitiendo que es menos peligroso físicamente que salir a la calle, donde el peligro es perro y por eso los padres prefieren que sus hijos estén idiotizándose en su casa con los videojuegos antes que salgan.
Empero, la televisión abierta y cerrada, salvo raros casos como lo implica canal 11 del Instituto Politécnico Nacional, Canal 22 y TV UNAM, -si se me olvida alguno me perdonan-, es una reverenda mierda donde no existe posibilidad de reflexión que encauce la inteligencia bien intencionada para aproximarse a la realidad y discutirla, aquí los mayores en torno a los niños juegan un papel vital para desmitificar, desmentir y someter a juicio lo que nos habrán de presentar ahora “Grupo Radio Centro y Cadena Tres”.
(Paréntesis), no sé si recuerden el chiste de la mujer que siempre escuchaba Radio Centro, que su slogan era “salga cantando y entre ganando”, por lo que la gente tenía que abrir la puerta y decir cantando “oigo Radio Centro”, pues así salió una señora cantando al sentir que tocaban la puerta “oigo Radio Centro” y del otro lado le contestaron también cantando, “vengo por la renta no se haga pendeja”.
Entre peras y perones, lo cierto es que el Instituto federal de Telecomunicaciones (Ifetel), adjudicó tanto a grupo Radio Centro como a Cadena Tres el concurso por señal de televisión digital, esto es un hecho inamovible, pero no significa que habremos de tener mayor calidad como he sostenido en la programación y que esto se refleje en mayor cultura o interiorización de la realidad.
Es necesario advertir, que en el caso de Cadena Tres, su puja fue por 1808 millones de pesos, mientras que Grupo Radio Centro lo hizo por 3 058 millones pesos; si dimensionamos esto, y entendemos que esta fue una medida democrática y abierta, lo que apreciamos es todo lo contrario, porque sólo muy pocos agentes económicos pueden ofertar este tipo de montos, cuestión que denota que las oportunidades económicas se encuentras más que acotadas en el país.
Nada nuevo bajo el sol. Los grandes negocios evidencian sólo una condición de poder y, esta no es sólo económica, como la pobreza también refleja un uso del poder que ha subsumido al tejido social a niveles de pauperización y miseria que son inenarrables.