CINE DE AYER
Once años después de haber filmado la bella Un verano de felicidad con la que se inauguró el espléndido ciclo Sexo, Erotismo y Censura en el Cien Sueco.1950-1970, que organizó la Cineteca Nacional, la embajada de ese país, y la Fundación Ingmar Bergman, el director Arne Mattson filmó otro controvertido filme, El maniquí, que siguió a los clásicos El pan del amor, Salka Valka y La dama de negro.
Basada en un guión de Lars Fossel y Eva Seeberg, más que un filme erótico, se trata de un fascinante estudio sobre la soledad.
El guardia nocturno Lundgreen (Per Oscarsson, un actor legendario del cine sueco en filmes como El visitante nocturno y Milenium, y que falleció quemado hace unos años) es un ser solitario que tiene poco contacto con sus vecinos de una casa de huéspedes, regenteada por la señora Karlberg (Elsa Prawitz), una mujer quemada del rostro, que le tiene consideraciones.
Envidioso de los escarceos amorosos de sus vecinos, decide aprovechar la entrada de unos delincuentes a uno de los almacenes que vigila, para robarse un maniquí (Gio Petre), con la que entabla una relación de amante, que prefigura la que tendrá Michel Piccoli, en Tamaño natural de Luis García Berlanga.
Vazdockan tiene además una bella fotografía en blanco y negro de Ake Dahlqvist y una buena música de Ulrik Neumann, que justifican su inclusión en este espléndido ciclo.