- Los familiares de las víctimas piden poder viajar hasta el lugar exacto de la catástrofe
- La compañía alemana sopesa trasladar a los familiares de las víctimas a la «zona cero»
La vicepresidenta para Europa de Lufthansa, Heike Birlenbach, explicó ayer en el Aeropuerto de el Prat que toda hace indicar que la castástrofe aérea sucedida esta mañana en los Alpes franceses debe atribuirse a un «accidente», y que «no hay por ahora ninguna razón por la que se pueda atribuir a otras circunstancias». «Cualquier otra caso sería una especulación», añadió, zanjando la hipótesis de un atentado terrorista. Birlenbach no ha podido añadir más información que la que comunicaba minutos antes Thomas Winkelmann, gerente de Germanwings, que reveló que el avión siniestrado sufrió una caída que duró ocho minutos antes de estrellarse, y que antes que eso los pilotos realizaron una llamada de emergencia, algo esto último que las autoridades aeronaúticas francesas no han confirmado. (Agencias)