El Cairo.- El anuncio del autodenominado Estado Islámico (EI) reivindicando la autoría del brutal ataque al Museo del Bardo es su primera acción en territorio tunecino. Hasta ahora su única presencia conocida en el país árabe era el juramento de lealtad que miembros del batallón Uqba bin Nafi habían ofrecido al líder del IS Abu Bakr al Bagdadi. Desde que a finales de junio de 2014 proclamara un califato a caballo de Siria e Irak, donde controlan un tercio de ambos países, el EI ha extendido su poder e influencia por África y Asia a partir del apoyo de grupos locales. El que sigue es un listado de los países donde el IS ha conseguido asentarse.
EGIPTO
El pasado noviembre Ansar Beit al Maqdis, un movimiento yihadista afincado en el Sinaí, rindió pleitesía a Al Bagdadi. El grupo, denominado desde entonces Provincia de Sinaí, reivindicó la cadena de ataques coordinados que el 29 de enero se cobró la vida de al menos 32 personas en el norte del Sinaí.
ARGELIA
Feudo de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), el EI aterrizó en Argelia el pasado septiembre. Una escisión, bautizada como Soldados del Califato en Argelia (Jund al Jilafa fi Ard al Jaza’er, en árabe), juró fidelidad al EI. Unos días después, el grupo se atribuyó el secuestro en el este de Argelia de Herve Gourdel, un alpinista francés de 55 años que sería finalmente decapitado el 23 de septiembre.
LIBIA
El caos que vive el país desde el ocaso de Muamar Gadafi ha sido el caldo de cultivo para el EI. La organización cuenta con hasta tres sucursales: Trípoli, responsable de la reciente decapitación de 20 cristianos egipcios; Fezzan y Barqa o Cirenaica. Tras la difusión del asesinato de los cristianos coptos, las fuerzas armadas egipcias bombardearon la ciudad oriental de Derna, convertida en una suerte de minicalifato.
AFGANISTÁN Y PAKISTÁN
A principios de este año el Estado Islámico abrió sucursal en Afganistán y Pakistán, hasta entonces territorio de una decadente Al Qaeda. La autodenominada Provincia de Jorasán está dirigida por un antiguo líder talibán paquistaní, Hafiz Said Jan, y se instituye después de que varios líderes talibán de Pakistán reconocieran la autoridad del “emir (príncipe) de los creyentes” Abu Bakr al Bagdadi. Desde que el portavoz oficial del IS anunciara la adhesión, han proliferado las informaciones sobre la campañas de reclutamiento iniciadas por el IS en la zona.
ARABIA SAUDÍ
En noviembre un mensaje de Al Bagdadi apuntó hacia Arabia Saudí, el país donde los yihadistas amueblaron sus cabezas y sede de una monarquía absoluta que aplica una fundamentalista versión de la ‘sharia’ con decapitaciones, amputaciones, severas limitaciones para las mujeres y la temida figura de la policía religiosa.
YEMEN
El EI ha anunciado hasta dos sucursales en suelo yemení, en las gobernaciones de Saná y Dhamar. Pero, como apunta el experto en yihadismo Ayman al Tamimi, “no hay pruebas de una presencia significativa del IS en ese país”.
NIGERIA
A principios de este marzo el cabecilla del grupo radical Boko Haram, Abubakar Shekau, juró lealtad al líder del EI tras meses de acercamiento. “Juramos lealtad al califa de los musulmanes, Abu Bakr Al Bagdadi, y lo vamos a escuchar y a obedecer tanto en tiempos de prosperidad como en tiempos de dificultad”, declaró Shekau.
ASIA
El EI también cuenta con pequeños grupos afines en India, Tailandia, Filipinas e Indonesia. Al Bagdadi nunca se ha referido a ellos en sus alocuciones públicas tal vez por su escaso peso. (Agencias)