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LO DEJARON A PATA

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José del Carmen Guerrero, de 46 años de edad, amante del deporte, le sudaba la cola al subir en su bicicleta de carreras la calle de Guanajuato, que se encuentra en el puente del Instituto Hidalguense, estaba haciendo sus entrenamientos de montaña, le echaba tantas ganas que bañado en sudor la subía y la bajaba.

De pronto lo paró una vieja, madura, tripona, que le preguntó dónde podría comprar unas refacciones para una bicicleta igualita a la suya que se le había desmadrado. José muy atento limpiándose el sudor con el brazo, y muy agitado, le dijo que más arriba había una refaccionaria, se bajó de su bicicleta y caminó con la vieja panzona, presumiéndole que él era corredor profesional, y se preparaba para representar a Pachuca en la vuelta a la república.

Por la esquina le salió un señor grandote con cara de menso, la señora se lo presentó como su hermano. Platicaron sobre su bicicleta, que estaba muy bonita, que era la mejor que había visto en los últimos años. Orgulloso José del Carmen se subió  a su bicicleta y le dijo al señor que le echara ojo, cómo hacía los cambios, corrió a toda velocidad, dio la vuelta y se frenó, preguntándole que cómo le había parecido.

La vieja ya no estaba pero José por darse su taco ni se acordó de ella, su admirador le aplaudió,  José le dijo que su bicicleta era de 18 cambios, que solo en ese tramo había hecho unos 5 y corrió a unos 70 kilómetros por hora, que en cada pedalazo avanzaba cerca de tres metros. El señor lo escuchaba con el hocico abierto, y le dijo que desde chico era muy bueno para el triciclo.

Que los Reyes Magos le habían traído una bicicleta, pero ya de grande admira a los ciclistas. El señor le dijo que si le daba chance de darse una vuelta, para saber lo que se siente. José le dijo que sí, el señor se montó en la bicicleta y se perdió entre las calles, y jamás regresó.

José miraba para todos lados  pero al ver que había pasado cerca de una hora y el señor no regresaba, muy triste fue a poner su queja ante el Ministerio Público, que le habían robado su bicicleta de color rojo y negra, con 18 velocidades, marca “Alubia” con cuadro de aluminio. Los policías peinaron la zona sin encontrar al ladrón, y José del Carmen Guerrero se va a quedar sin competir por güey.

 

PARA ESTO SE LEGALIZÓ LA MARIHUANA

Un vicioso que está malito y se cura con marihuana, al entrarle con muchas ganas se le pasó la dosis, y armó un desmadre en una casa ajena, se subió a la azotea como el hombre mosca, arrancó un cilindro de gas y le prendió lumbre, luego lo arrojó a sus familiares que estaban en el patio.

Llamaron a los bomberos, a Protección Civil y a los uniformados, que rápido entraron en acción e impidieron que pasara otra cosa mayor, al controlar la lumbre que salía de un tanque de gas de 20 kilos. Los uniformados se fueron tras los huesos del causante del escándalo, de nombre Israel de 30 años de edad, que se encontraba en la casa de su tía, que se encuentra en la calle Vicente Lombardo Toledano, en la colonia Lomas de Chacón, del municipio de Mineral de la Reforma.

Se dio a conocer que Israel, después de una fuerte discusión con los molestos familiares suyos, que lo zurraron porque andaba marihuano, dijo que no lo entendían, que él estaba malo y le habían dado un tratamiento por un mes, de fumar marihuana todos los días en ayunas, pero como primero es su salud, y no lo entienden, tendrá que echárselos al plato.

Comentó su tía que el sobrino se subió a la azotea de su casa, que tiene dos plantas, llevando cartones encendidos y luego arrancó el Pictel de los tanques, le prendió que parecía soplete y se los aventó para que se quemara su jefa y su tía, pero en esos momentos la alarma era generalizada en el vecindario y los gritos de terror se escuchaban que hasta se enchinaba el cuero.

Eso le valía madre al vicioso, que se carcajeaba como loco que los perros en vez de ladrar se escondieron, se calmó cuando vio el carro de bomberos, y a la policía con las torretas prendidas, y les aventó el tanque de gas desde las alturas cayendo en el patio.

Varios bomberos se subieron con extinguidores para apagar otro de los tanques, mientras que sus compañeros controlaban la emergencia que quedó abajo. Muy tranquilo y con  mucho cuidado bajó el marihuano, ya lo estaban esperando los uniformados, que para que se aliviara de sus males lo aventaron a la batea de la patrulla y se lo llevaron. Llegaron varios vecinos y rodearon  a los gendarmes para decirles todos los desmadres que hacía ese señor, dijeron que el día de ayer se robó un coche y lo dejó estacionado afuera de su casa, dicen que cuando llega, para evitar problemas, los vecinos se encierran y apagan  las luces porque les avienta la bronca.

También les dijeron que la jefa del maniático está muy mala de diabetes, por eso la tienen en cuidados y no le pasan nada de lo que hace su hijo, para que no vaya a estirar la pata.

 

LE DIERON SU REGALO

Gregorio Cervantes Tolentino, de 17 años de edad, recibió una santa madriza que por poco lo mandan a San Bartolo, por un grupo de hijos desobedientes, en el cerro de “Cubitos”, todo fue por no darles para las Caguamas, y de pilón abollaron el coche de su padre, estrellándole el parabrisas de un gabarrazo.

Goyo dijo al Ministerio Público que ayer en la madrugada manejaba el coche de su padre, por la calle de Miguel Alemán, había ido a una fiesta que le habían hecho sus compañeros por ser día de su cumpleaños, en la colonia La Raza.

Pero en la esquina para llegar a su casa se le apareció el diablo sin calzones, que lo hizo frenar, rodeándolo 5 malandrines que le pidieron para “las caguamas”, como no les dio lo bajaron de las greñas, y le dieron de madrazos, hasta dejarlo bañado en sangre. Lo bolsearon y le quitaron 50 pesos que llevaba, y su reloj que le habían dado de regalo por su cumpleaños.

Nuevamente le dieron otra madriza por traer nada más 50 pesos, como pudo se les escapó corriendo como loco, los malandrines lo siguieron y al no alcanzarlo se desquitaron con el coche, dándole de patadas y estrellando el parabrisas.

Gregorio llegó a su casa y les contó a sus familiares lo que le habían hecho, y salieron armados con palos, y echándoles madres, pero ya no los encontraron. El padre de Gregorio, del mismo nombre, vio su coche todo despedorrado y fueron al ministerio público a poner una queja en contra de los vándalos, que son los ¡ay nanita! del cerro de “Cubitos”. Gregorio antes de pasar a que lo curaran en el Hospital General, dijo a las autoridades que conoce de vista a 3, que se llaman Carlos, Luís y Joel, que siempre andan pidiendo para las cervezas. Quedó asentado en el acta que cuando los encuentren les van a dar en la madre.

 

SE EMPINAN A CUATRO ASALTANTES

Los uniformados del municipio de Acaxochitlán se pusieron abusados y pescaron a los que habían asaltado una gasolinera, y recuperaron hasta el último centavo del botín, que cuatro sujetos armados habían cometido un violento robo en una gasolinera, no les duró el gusto porque les cayó “La Chota”.

En un operativo de búsqueda y persecución, la noche del lunes les cayeron  los uniformados, pero vamos a ver como estuvo la movida. Alrededor de las 9 de la noche, los empleados de la gasolinera estaban como chihuahueños por el frío, porque no les caían clientes, la gasolinera que se encuentra en la carretera estatal Acaxochitlán- Pahuatlan, Puebla, de pronto llegó una camioneta y se bajaron uno tipos con armas largas, y les quitaron hasta los calzones.

Rápidamente avisaron a la policía municipal, que pusieron en acción su operativo y fueron  presa fácil porque a los despachadores de gasolina, les dieron todas las características de la unidad que portaban y se escaparon con 15 mil pesos y dos celulares como botín. Los policías salieron como balas con el fin de detener a los ladrones, y en el camino  vecinal los localizaron.

Los bandidos trataron  de huir metiéndole toda la pata al acelerador, pero los patrulleros los alcanzaron los bajaron  y se les pusieron al brinco, pero de un macanazo que les dieron  a cada uno de ellos en la cholla los calmaron. Se llaman Alejandro Abrahán Chaval Mendoza, Jorge Elías Escamilla Franco, Bernabé Cruz Díaz y David Hernández Hernández, de 38, 29, 37 y 24 años de edad, respectivamente, que fueron arrestados no sin antes leerles sus derechos.

Comentaron  que ellos son vecinos del Estado de México, Metepec; Huachinango, Puebla; y de Tulancingo, Hidalgo. Al revisarlos los uniformados les encontraron en su poder el botín y fueron  reconocidos por los trabajadores de la gasolinera.

Les preguntaron dónde están las armas largas y dijeron que cuando llegaron  al negocio encontraron dos escobas, las agarraron y con ellas les apuntaron desde lejos, y con el miedo les entregaron el dinero, cuando se salieron las dejaron en su lugar para que terminaran de barrer.

 

ROBAN A UNA SECRETARIA

Dolores Estrada Calderón estaba muy triste porque no sabe quién fue el que le robó sus ahorros, que ha hecho durante muchos años. Estaba que echaba chispas cuando se presentó ante el agente social para poner su queja, dijo que vive en la colonia Céspedes, donde ya es un nido de ratas de dos patas.

Que muy temprano se arregló poniéndose bella para irse a la chamba, y cuando regresó vio un DVD sobre la cama, sintió escalofrío y se imaginó lo peor, que ya le habían madreado con su tesoro. Rápidamente se agachó  debajo de la cama, sacó un portafolio negro donde tenía guardadas unas joyas, y un buen dinero, para pagar la renta y mandarle a su tía, que vive en Veracruz, pero los pelos se le pararon, sintió que le echaron agua helada en el lomo, cuando lo vio vacío, ya le habían dado en la madre.

Salió corriendo y le preguntó a la vecina, si alguien había entrado a su casa, la vecina haciendo memoria le dijo que parece que vio salir de ahí a su amigo que en la mañana fue a verla. Dolores recordó que por la mañana fue su compañero de trabajo, que se llama Emmanuel Méndez, a saludarla y decirle que la esperaba para que se fueran juntos, pero Dolores discretamente lo echó fuera porque se iba a bañar, le dijo que ahí lo alcanzaba.

Trató de localizarlo pero no lo encontró ni fue a trabajar, dijo que era un mono que le andaba queriendo soltar los canes, pero ella no quiere saber de hombres, pues le han pagado mal. Dijo que sospecha que a lo mejor su amigo es el rata. Que no va esperar a que le eche los perros, porque ella le va a echar a la policía.