Home Nuestra Palabra Letras y Memorias

Letras y Memorias

0

Lo paralelo

  • Los ojos abiertos se cierran, y cuando el universo colapsa bajo los párpados, surge uno nuevo

Las manecillas del reloj mental avanzan, suenan dentro del cráneo: tic tac, tic tac… El pecho se agita y con latidos propios de una batería al ritmo de la balada amada, va creando en el cuerpo un estado de agitación, un enrojecimiento en las mejillas y, finalmente, un orgasmo fantasma que pone el pulso en estado de ausencia.

Los ojos abiertos pero sin reacción se postran con firmeza en un punto, en una luz que conforme se abre la pupila, se torna más intensa y por ende, absorbe en un cegador destello todo cuanto somos mientras la incomodidad de un asiento nos conserva casi inmaculados.

Los ojos abiertos se cierran, y cuando el universo colapsa bajo los párpados surge uno nuevo, uno capaz de traer los recuerdos al cuerpo ausente, pero con giros en la trama que terminan por mostrarnos que estamos muertos aunque vivos en una realidad nueva, o tal vez en esta misma pero habitando otro esqueleto en donde el alma permanezca intacta, ¿qué sé yo? ¿Qué sabemos nosotros que, al final del día, nos pueda hacer superiores a los dictadores celestiales que nos crearon para servirles y, de la nada, se hartaron de nuestra inocencia vestida de piel desnuda, y se largaron entre las estrellas? Nada, nada sabemos en este paralelismo que se representa en este tic tac sacudiendo los tímpanos.

Todos alguna vez fuimos jóvenes, y todos alguna vez anhelamos respuestas a preguntas inciertas: ¿por qué morimos? ¿Quién es el monstruo bajo la cama? ¿A dónde fue la vida nueva que un día nos perteneció y hoy nos deja apenas un pálido recuerdo? Todos tenemos preguntas absurdas, y tristemente, no hay soluciones cuando se requieren, porque en ocasiones los silencios son la única respuesta.

En este paralelismo que nos creamos en el pensamiento, ese que nace de la partida próxima del otoño y el renacimiento del Sol en el día 25 del mes doceavo, hemos tomado la oportuna decisión de abstraernos de cuanto sabemos e ignoramos y todo ello con el fin de renovar lo pasado y escaparnos de un futuro nuboso, sesgado, arrasado por el invierno y sin la fuerza suficiente para florecer cuando el cambio de estación llegue.

Hay un paralelismo natural en cada una de nuestras mentes, uno en donde nada es como aquí, pero tampoco termina por ser convincente para “los de allá”. En esos mundos paralelos que creamos cuando estamos hartos del nuestro, el obrero sí logró apropiarse de los medios de producción y el capitalismo ignorante finalmente fracasó; las uvas no se vuelven pasas sino que prácticamente nacen siendo vino y el Atlas ya fue campeón como veintitantas veces… 

Hay un dulce paralelismo cuando colapsan las galaxias bajo mis párpados y veo todas las ilusiones que un día me abrigaron, volando por el cielo nublado del poblado frío que amo; en ese mundo paralelo que añoro ver nacer del fuego hay una canción que besa con la suavidad de una princesa, pero con el fulgor y pasión de una deidad de imponente fuerza, y hay un reino subterráneo en donde el trono lo poseo yo, gobernando para nadie, porque todo se apagó cuando el ojo mío, de nuevo se abrió.

Son los azares que manipulan la fortuna de un hombre cuya única arma es la valía de su palabra, no la escrita sino la que de su boca emana; esos azares que ponen una marca en la palma y susurran que gocemos hoy que estamos, porque quién sabe si también pase así mañana.

¡Hasta el pŕoximo miércoles!  

Postdata: Ninguna realidad alterna fue dañada bajo mis párpados en la concepción imaginaria de este texto, ninguna salvo la mía y sus ganas de volver eterno el paralelismo.

Mi Twitter: @CamaradaEslava 

Mi correo: osmareslava@plazajuarez.mx/historico/historico

Dato: Hemos tomado la oportuna decisión de abstraernos de cuanto sabemos e ignoramos y todo ello con el fin de renovar lo pasado y escaparnos de un futuro nuboso