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Del naranja al rojo, y viceversa

  • “Del comportamiento de cada uno, depende el destino de todos”, Alejandro III de Macedonia

Nueva bitácora: para cuando usted, amiga, amigo, estén leyendo esto, Hidalgo habrá vuelto a teñirse de rojo, en el sentido más alarmante, la frase quiere decir que de nueva cuenta se están multiplicando los riesgos de contagio por Covid-19.

Pero, en el sentido menos técnico, el que volvamos a semáforo rojo tras la más reciente actualización del Gobierno Federal, en realidad significa que a muchos allá afuera, todo “les vale”.

Semanas atrás dije que no escribiría de nuevo sobre el tema, hasta que el verde esperanza llegara al estado y al país, pero la realidad es que esto no debe pasarse por alto, pues debido a la conducta individual y colectiva, parece que la vida y la pandemia van a condenarnos a vagar entre el naranja y el rojo durante el resto del año.

Para cuando usted lea esto, muchos negocios habrán muerto, incluso puede que le sean conocidos esos establecimientos que hayan cerrado sus cortinas para no abrir de nuevo. 

Para cuando lea esto, seguro Hidalgo estará cerca de los seis mil contagios totales, toda vez que el mexicano promedio se pasa por el arco del triunfo cualquier tipo de medida sanitaria.

Y es que, no necesitamos ser un experto como el doctor Hugo López-Gatell, para entender que la vida diaria de nuestras ciudades, nos ha orillado a esto.

Sale uno por necesidad y en las calles ve a gente paseando como si nada. Los choferes de transporte público han optado por tachar el cupo máximo permitido, emitido por la Semot, y dan cabida en las combis a 10 o 12 personas, en algunas rutas incluso la gente va de pie.

Las calles del centro se ven vestidas por familias enteras que salen a caminar y comprar helados, algunas incluso sin cubrebocas puesto.

En redes sociales muchas personas se quejan de que los vecinos hacen reuniones desde que la venta de bebidas embriagantes regresó, y es lógico, el mexicano promedio, ese que no cree en el virus letal, asume que mientras haya “cheves” en los refrigeradores, la vida será más llevadera. 

Para cuando usted lea esto, seguro ya habrá visto en Facebook o Twitter como muchos se quejan del mal manejo de la pandemia por parte de las autoridades federales o estatales y, sí, puede que se hayan cometido errores al tomar decisiones o expresar medidas, sin embargo, no podemos responsabilizar al Sector Salud, al Gobernador o al Presidente, por la enorme irresponsabilidad que han tenido muchas personas, empezando desde esa absurda idea de que el virus es un invento del Nuevo Orden Mundial para controlar el mundo.

Bien decía Alejandro III de Macedonia, el Magno: “Del comportamiento de cada uno, depende el destino de todos”, y lo triste es que sea justo así, que la conducta asumida por unos cuantos, esté siendo un detonante clave para que los más vulnerables, permanezcan en riesgo total.

Al final del día, el motivo de este sermón es que si usted aún tiene que salir para ejercer sus labores esenciales, siga cuidándose, hoy más que nunca debe tomar esto con enorme cautela, para cuidar también de los suyos.

Y si usted que lee esto, se ha identificado con ese estereotipo, piense de nuevo todo, aún está a tiempo de corregir esa conducta individual que pondrá en mejor puerto el destino de todos.

¡Hasta el próximo martes!

Postdata: En el último de los casos, será la selección natural quien determine si nos esfumamos o permanecemos; no lleguemos a ese punto.

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