HOMO POLITICUS
En el ojo del huracán el gobierno mexicano ante el espionaje que primero fuera denunciado por periodistas como Carmen Aristegui, después por activistas sociales y, ahora, por partidos políticos.
Sin ir más lejos Ricardo Anaya de Acción Nacional ha destapado la cloaca y todo indica que será interminable, asemeja a la estela del Watergate, pero con trazos mayores porque la ciudadanía también acusa de que está siendo vigilada a través del espionaje.
Ricardo Anaya señala que los teléfonos de diversos personeros de Acción Nacional se encuentran intervenidos y que el espionaje telefónico sobre su partido no es reciente, cuestión que se ha documentado, sin que hasta ahora haya una respuesta clara de las autoridades para tratar de contener este fenómeno.
Lo que hasta ahora no trasciende con pelos y señales, es que las acusaciones de Anaya se traduzcan hacia el gobierno de la república, pero los periodistas del país si lo han señalado y se encuentran activando una serie de acciones para documentar el evento y sacarlo a la luz pública.
Es evidente que somos una sociedad donde el espionaje de diversa índole se encuentra en nuestra mesa; lo mismo a través de instituciones financieras que del gobierno o de fuentes más oscuras, condiciones todas donde lo privado suele hacerse público, atentando contra la integridad y estabilidad social.
Si al espionaje le sumamos la ignorancia de una sociedad teledirigida, la vulnerabilidad del tejido social se vuelve exponencial, cuestión que genera monstruos sociales y crea formas de control que pueden determinar el rumbo y, en los hechos ha sucedido, de las decisiones políticas, conducción social y rumbos económicos.
Por cierto, vayámonos acostumbrando al espionaje, es un fenómeno nada nuevo pero llegó para quedarse, lo cabròn del asunto es que ni el sigilo evita que quien desee inmiscuirse en nuestras vidas lo haga, mucho más cuando el peso de esto proviene de entes cuya fuerza va más allá de las lógicas de lo cotidiano, llámense gobiernos, empresas y enclaves de poder.
¿Qué hacer para defendernos del espionaje?
Guarde en su mente lo vital y no habrá la boca, pero como esto no es posible, altere la información vital de su vida y entiérrela en el patio de su casa.