Hace apenas 15 años no había techo sobre el recinto interior de la iglesia entre las dos bellas fachadas con ocho campanarios que sobrecogen a los visitantes: un lado parece un castillo de arena, el otro un cuadro cubista.
La imponente basílica de La Sagrada Familia en Barcelona, diseñada por el visionario arquitecto Antoni Gaudí, entró en la fase final de la construcción de seis torres inmensas que la convertirán en el edificio religioso más alto de Europa, superando la Ulm Minster alemana.
Al presentar el proyecto el jueves, el arquitecto jefe Jordi Faulí dijo que la “Torre de Jesús”, la central y más alta de las seis, convertirá a la joya arquitectónica que atrae a millones de visitantes en tema de los libros de récords cuando concluya la construcción en algo más de 10 años.
“La torre central de 172,5 metros (566 pies) la convertirá en la catedral más alta de Europa porque la torre más alta de Europa es la de Ulm, de 162 metros (531,5 pies)”, afirmó.
La basílica de San Pedro en el Vaticano seguirá conservando la nave más alta.
La piedra fundamental de La Sagrada Familia, emblema de Barcelona e imán turístico, fue colocada en 1882. Está terminada en un 70%.
Faulí dijo que los trabajos para terminar las torres y la mayor parte de la estructura de la iglesia en 2026, el centenario luctuoso de Gaudí, están bien encaminados. Sólo restará terminar algunas decoraciones.
“Aunque es difícil de predecir, podemos afirmar que estará terminada para 2030 o 2032”, dijo el arquitecto.
Faulí presentó la fase siguiente de la construcción en una cámara apenas terminada, un pequeño anfiteatro 60 metros (198 pies) por encima del piso de la iglesia desde el cual centenares de visitantes contemplaron los vitrales y los techos abovedados.
La torre se alzara directamente sobre la cámara, diseñada para sostener el peso de las torres e introducir la luz natural en el edificio.
Gaudí gozaba del mecenazgo de las familias industriales y aristocráticas más ricas de Barcelona, las que le encargaban bellas viviendas, edificios audaces y parques que han ayudado a hacer de la ciudad catalana un gran destino turístico.