La Organización para la Aviación Civil Internacional (OACI), una agencia de Naciones Unidas, alertó ya en 2012 de la necesidad de mejorar el control del estado psicológico de los pilotos, sobre todo de los menores de 40 años. Su Manual de Medicina de Aviación Civil, que proporciona una guía sobre cómo se deben realizar los chequeos, entre otros asuntos. El marco regulatorio de la OACI (Convenio de Chicago) y sus recomendaciones son la base sobre la que se articulan las normativas nacionales (y europeas).
La última edición de ese manual, de 2012, llama la atención sobre la necesidad de mejorar el seguimiento psicológico de los menores de 40 años, cuando los trastornos “como ansiedad o depresión son más comunes”. “Existe una aparente discordancia entre la probabilidad de la existencia de patologías de importancia para la seguridad en vuelo (principalmente problemas mentales y de comportamiento) y los instrumentos usados para detectarlos” en los exámenes médicos.
El Manual reconoce que se presta “relativamente poca atención” a esos aspectos en los chequeos periódicos rutinarios y señala que está consultando con los Estados si el “actual énfasis en la detección de enfermedad física es apropiado en los exámenes médicos periódicos a pilotos menores de 40 años”. La OACI señala en un correo electrónico que aún no tienen novedades sobre el proceso de consulta.
Sobre el seguimiento de personas con episodios depresivos, la OACI considera que son “recurrentes”, por lo que ve “imperativo” que el paciente recuperado sea “monitorizado de cerca” en busca de signos de recurrencia por un periodo de tiempo indefinido, si bien señala que la repetición del cuadro depresivo es más probable en los dos años siguientes. Los que estén en tratamiento con antidepresivos deben cesar el tratamiento tres meses antes de volver a volar en EU, pero la regulación europea se limita a prohibir volar mientras se toman. (Agencias)